Un vez que se haya completado este proceso, "se reanudará la evaluación del expediente" de la Sputnik V, "se reanudará el diálogo y, luego, se programará la inspección" de rigor antes de otorgar el aval al inmunizante.
Sobre las fechas en que todo eso ocurriría, la científica declaró: "Si los documentos se firman en los próximos dos días, después de lo cual se reanudará la evaluación, es altamente probable que la inspección también tenga lugar hasta finales del año y el proceso podrá ser completado".
Las trabas a la Sputnik V
Los problemas de Rusia para lograr el aval a la Sputnik V comenzaron cuando un grupo de expertos de la OMS detectó presuntas irregularidades en la producción de la vacuna en una planta en Ufá (Rusia).
La OMS reconoció la seguridad de la vacuna pero frenó su aprobación por cuestiones de esterilidad y medioambientales en la fabricación, de acuerdo con las normas occidentales.
Tras la paralización, el portavoz del presidente de Rusia, Dmitri Peskov, afirmó que el fabricante de Sputnik V había corregido las observaciones realizadas por la OMS sobre el cumplimiento de los requisitos para producir vacunas contra el coronavirus.
En septiembre pasado, el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, Jarbas Barbosa, anunció que la aprobación del fármaco ruso por parte del organismo internacional se encontraba suspendido a la espera de una nueva inspección de la planta del productor.
"Durante una inspección de una de las fábricas que forman parte de la producción de Sputnik V, se comprobó que la planta no estaba de acuerdo con la aplicación de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)", dijo Barbosa.
Expectativa en vacunados
A raíz de la decisión de los Estados Unidos y de varios países europeos de no permitir el ingreso de viajeros con vacunas no aprobadas por organismos como la OMS y la EMA, adquirió mayor relevancia el aval a la Sputnik V, usada en Rusia y en otros 70 países, como la Argentina, afectados por las restricciones.
Además, la autorización de la OMS le permitiría a Rusia acceder a nuevos mercados, especialmente en Europa, que solo emplea por el momento cuatro vacunas: Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, Moderna y Johnson & Johnson.