En esa reunión, en la que no solo estuvo Alberto Fernández, sino también el ministro de Salud, el grupo de especialistas le dieron malas noticias al Gobierno: el sistema sanitario está en riesgo y temen por su saturación.
Así lo confirmó el médico y miembro de la SATI Arnaldo Dubin, quien a la salida de la reunión en Olivos afirmó que le transmitieron al Presidente su preocupación: "estamos preocupados por la situación de la terapia intensiva, hay un riesgo cierto de saturación del sistema sanitario", afirmó.
Además, en esas declaraciones periodísticas admitió que la llegada de la pandemia "desnudó las carencias estructurales del sistema de salud" y añadió que ese sistema día a día tiene "una sobrecarga enorme que jamás había ocurrido antes".
"Cometemos errores, nos enfermamos y hay compañeros que han fallecido. Por eso, los resultados y el funcionamiento de la terapia intensiva ya no es el mismo", manifestó el médico, quien se excusó y dijo que todos están "exhaustos".
Sobre lo que el Presidente les transmitió al saber la situación real de la terapia intensiva, el especialista agregó:
"El Presidente está muy preocupado por la situación y comprometido con estos problemas. Ha manifestado que su objetivo es preservar la vida de los argentinos y nos ha dado todo su apoyo en este sentido. Pero tenemos que ser muy claros en decir que el sistema sanitario está al máximo", reiteró.
En ese sentido, cuestionó y puso en duda los datos del gobierno porteño, y afirmó que "no es cierto que la ocupación de las camas de terapia intensiva de la Ciudad de Buenos Aires sea del 60%. En los relevamientos que hace la SATI, la internación es de alrededor del 90%", alertó.
Y en ese sentido, agregó: "En mi opinión, la apertura es una invitación al desmadre".
La preocupación de los expertos reside en que la recuperación de la enfermedad es lenta y entran más pacientes de los que salen a las camas de terapia intensiva, y en ese sentido describió: "si el 5% de los que tienen COVID-19 desarrollan formas graves que requieren internación en terapia, entonces todas las semanas vamos a tener 500 pacientes que se internen".
Del mismo modo, advirtieron que la situación no es solo en CABA o AMBA, sino en todo el país, y en esa línea dijeron: "la mayoría de las unidades de terapia intensiva del país se encuentran con un altísimo nivel de ocupación, las camas con respiradores son cada vez más escasas y también falta personal médico", cerraron.
Sobre esta situación de saturación del sistema sanitario se empiezan a notar los escenarios más tristes, y en contexto, se conoció que por primera vez excluyeron a un paciente por la saturación del sistema sanitario en Río Negro.
Fue el periodista del diario La Nación, Hugo Alconada Mon, quien dio a conocer la noticia, y detalló que el paciente es un hombre de 80 años que quedó internado en Cipolletti, donde recibe oxígeno, pero no accedió a un respirador automático porque el hospital local cubrió toda su capacidad, por lo que se aplicó el protocolo de bioética.
El paciente, identificado como el pastor Luis Anastassi por el Diario de Río Negro, es oriundo de la localidad de Fernández Oro, de donde había sido derivado a Cipolletti ante el agravamiento de su cuadro.
"Estamos pidiendo por un respirador para Luis. nuestra gente se nos está muriendo y no tenemos nada", indicó el presidente de la Asociación de Pastores de Río Negro, Fabio Huenchunao, en declaraciones al diario rionegrino.
El paciente no presentaba enfermedades de base, pero el contagio con el Covid-19 le causó una neumonía bilateral, quedó alojado en Cipolletti mientras se evalúa trasladarlo a Viedma, la capital provincial.