ver más
POD 13_336x280 VIO

Messi llevó un reloj valuado en varios cientos de miles de dólares cuando visitó a Colapinto

En las redes sociales mostraron que esa verdadera joya de Messi tiene una caja de oro Everose 18k Bisel con 36 zafiros multicolor Lugs y 56 diamantes.

El Rolex que usó Lionel Messi para concurrir a ver el Gran Premio de Miami de Fórmula 1 tiene una esfera negra muy llamativa y un precio más llamativo aún: entre US$ 150.000 y US$ 900.000 ya que se halla fuera de catálogo y por eso la empresa no se lo vende a cualquier tipo de comprador.

Embed - JUST IN: The extremely rare Rolex Daytona ref 116595RBOW #rolexdaytona #rainbow #luxurywatches

El 10 del Inter de Miami y la selección argentina se mueve por Florida con una estricta custodia que lo acompaña tanto a él como al resto de los integrantes de su familia.

Cada vez que se menciona su posible retorno a la Argentina, para jugar en Newell`s, como Ángel Di María lo hace en Rosario Central, la familia de la “pulga” le recuerda que la mayoría de las rutinas que desarrolla en Estados Unidos estarían vedadas en una sociedad tan empobrecida como la nuestra. Cada vez que se menciona su posible retorno a la Argentina, para jugar en Newell`s, como Ángel Di María lo hace en Rosario Central, la familia de la “pulga” le recuerda que la mayoría de las rutinas que desarrolla en Estados Unidos estarían vedadas en una sociedad tan empobrecida como la nuestra.

image

Maradona usaba a menudo 2 relojes, uno en cada muñeca

Diego Maradona también amaba los relojes caros

El astro llevaba un reloj en cada muñeca, siempre de primera marca.

Los usó para agasajar a sus seres queridos y hasta para motivar a sus dirigidos y compañeros.

Les decía que un buen reloj siempre se podía vender rápido y que si había pasado por la muñeca de un famoso multiplicaba su valor sin necesidad de ningún esfuerzo. “Siempre un japonés o un árabe está dispuesto a pagar fortuna por ellos” decía de manera cómplice.

Los relojes representaban uno de los lujos predilectos de Diego Maradona; casi una obsesión.

image

Maradona y sus 2 relojes

Contó alguna vez Carlos Javier Mac Allister, compañero de Diego en la selección en 1993:

“Maradona me llamó un día a la habitación; a Giunta, el Kily (González), Verón y yo. En ese momento dijo que iba a jugar poco tiempo más, que nos quería mucho y que nos quería dar un regalo para que siempre lo tuviéramos presente. Esperábamos una chuchería, y vino Guillermo Coppola con cuatro Rólex. Con esta mano decíamos que no y con la otra lo agarrábamos”.

“A los 40 minutos estoy en la habitación y me golpean la puerta. ¿Quién era? El Kily. ‘¿Qué pasa, Kily?’, le dije. ‘5.500 dólares sale’, me respondió. Ya se había ido a fijar. Me lo robaron una vez a la salida de la cancha de Racing”, completó el Colorado.

La pasión del crack de Villa Fiorito por los relojes llegó hasta sus últimas horas. Cuando se mudó a la propiedad en el Tigre, post operación por el hematoma en la cabeza, le compraron una caja fuerte pero prefirió que parte de sus joyas permanecieran escondidas en una caja de zapatillas debajo de la cama. Ahí estaban sus relojes más preciados. La pasión del crack de Villa Fiorito por los relojes llegó hasta sus últimas horas. Cuando se mudó a la propiedad en el Tigre, post operación por el hematoma en la cabeza, le compraron una caja fuerte pero prefirió que parte de sus joyas permanecieran escondidas en una caja de zapatillas debajo de la cama. Ahí estaban sus relojes más preciados.

image

En el otro extremo: Mark Zuckerberg, Steve Jobs y Bill Gates

A pesar de ser grandes magnates tras crear los grupos Meta, Apple y Microsoft, los grandes tecnólogos nunca fueron proclives a ostentar relojes, alhajas o ropa de primera marca.

La fundamentación detrás de la decisión de limitar la variedad en el vestuario, los accesorios y los relojes tiene una explicación mucho más sencilla que una supuesta humildad y austeridad.

Todo radica en el concepto de “fatiga de decisión”, un fenómeno que tienen en cuenta las personas más inteligentes.

La constante toma de decisiones, por más mínimas que sean, puede conducir a un agotamiento mental acumulativo a lo largo del día. Al elegir una vestimenta uniforme y poco costosa se elimina esa decisión cotidiana liberando energía y atención para centrarse en tareas más críticas. La constante toma de decisiones, por más mínimas que sean, puede conducir a un agotamiento mental acumulativo a lo largo del día. Al elegir una vestimenta uniforme y poco costosa se elimina esa decisión cotidiana liberando energía y atención para centrarse en tareas más críticas.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo