Y en ese sentido, añadió: “en función de cómo nos vaya estos días podremos profundizar más o menos las medidas restrictivas”.
“Mayo, junio y julio son momentos de más riesgo. Lo vimos en el hemisferio norte, lo vimos en Argentina el año pasado. No se puede decir cuándo será el pico”, describió.
A su vez, Vizzotti admitió la angustia del Gobierno respecto al rápido aumento de casos: “ En Argentina estamos muy preocupados por la velocidad de aumento de los casos de las últimas semanas”, dijo.
Además, también habló sobre otras patologías, justo en medio de la polémica que se generó el pasado viernes cuando el Gobierno porteño decidió ordenar suspender por 30 días todas las operaciones que no fueran urgentes.
En esa línea, Vizzotti alertó que “si tenemos la misma cantidad de casos en un tiempo más largo, minimizaremos la no atención de otras patologías”.
“Lo que está pasando ahora es que esa curva (de contagios) es muy empinada, vertical. Eso es lo que pone en riesgo de desborde al sistema de salud. Todavía no sucedió. Está en muchísima tensión y se generan acciones para reprogramar cirugías no urgentes y ampliar las camas de terapia intensiva”, describió Vizzotti.
Respecto a las críticas que recibe a diario el Gobierno por la situación económica y la grave crisis que atraviesan algunos sectores producto de la cuarentena del año pasado y las restricciones por la pandemia, la titular de la cartera sanitaria opinó: “afirmar que hay que priorizar la economía es más o menos decir que se muera el que se tenga que morir. Estamos hablando de la salud. Hablamos de la vida o de la muerte”, sentenció Vizzotti.
En ese sentido, afirmó que “se intentarán todas las medidas y acciones lo menos traumáticas posibles desde lo social, económico y emocional para seguir priorizando la salud y atrasar lo más posible el pico” de contagios.