Incluso, a pesar de que en el pasado Javier Milei agredió al papa Francisco, a quién llamó "el maligno", con la llegada del libertario a la Rosada, se hizo un viaje a Roma y tuvieron un amable encuentro.
Así las cosas, ante la consulta periodística de las últimas horas, el Papa Francisco respondió ambiguamente y no aclaró qué es lo que falta resolver o si lo hará durante el mandato de Javier Milei que termina el 10 de diciembre de 2027.
El Papa sobre Venezuela
Por otro lado, Bergoglio se refirió a la crisis que atraviesa Venezuela tras las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio, cuestionadas por la oposición y parte de la comunidad internacional.
Consultado por ese tema, El Papa evitó pronunciarse a favor de algunos de los sectores en disputa, aunque hizo un llamado para que "el Gobierno y el pueblo hagan todo lo posible por encontrar un camino de paz en Venezuela".
"No he seguido la situación en Venezuela, pero el mensaje que daré a los gobernantes es que dialoguen y hagan las paces. Las dictaduras no sirven de nada y acaban mal, tarde o temprano. Lean la historia de la Iglesia", advirtió Francisco. Pero fue optimista, "No puedo dar una opinión política porque no conozco los detalles. Sé que los obispos han hablado y el mensaje de los obispos es bueno".
Desde las elecciones del 28 de julio pasado, en las que según la oposición habría ganado por amplio margen González Urrutia -reconocido presidente electo por varios países, entre ellos, la Argentina-, en efecto los obispos venezolanos -seguramente de acuerdo con la Secretaría de Estado del Vaticano- vienen reclamando una verificación del proceso electoral y el respeto de la voluntad popular expresada en las urnas. La conferencia episcopal venezolana también llamó a evitar “toda manifestación de violencia, venga de donde venga” y cualquier “posible abuso” de los órganos del Estado, luego de las detenciones masivas de opositores políticos.