Esa misma red social es el campo de batalla elegido por el diputado para volcar el volumen mayor de las críticas a la gestión provincial, tal y como lo marca el manual libertario. Algo que fue leído por el Centro Cívico, que procedió a responder a ataques anteriores vía cuentas oficiales, en una maniobra novedosa para el espacio en materia de comunicación política.
Así, la cruzada de De Loredo estaría condicionada por el factor de mayor fuerza de gravedad política en la actualidad: Javier Milei. Cabe recordar que el diputado practicó un acercamiento muy fuerte al espacio oficialista nacional durante 2024, a punto tal que le costó el apoyo de parte de su propio espacio en la UCR nacional, y más importante aún cordobesa.
Rumbo al 2027
En ese sentido, los movimientos de De Loredo tendrían mucho que ver no solo con el 2025, año en el que debe volver a ganarse el puesto en el Congreso, sino también al 2027 pensando en una candidatura a la gobernación que ya anticipó deseada.
“‘Queremos pagar impuestos, pero que no nos roben’. Así resumió un productor agropecuario lo que pasa en el campo de Córdoba con el impuestazo de Llaryora, en la asamblea de la Sociedad Rural de Río Cuarto. Yo lo escuché porque estuve ahí. Llaryora y el ministro Busso no, porque se borraron”, concluyó la nueva arremetida.
Mientras tanto, en el oficialismo provincial ensayan una respuesta para poder ahogar rápidamente cualquier diferencia que pueda surgir del agro. La misma consistiría en una eliminación rotunda a nivel impositivo para el año 2026, desactivando tensiones y reposicionando a Llaryora como un “aliado” del sector.