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Se registraron pérdidas millonarias en exportaciones debido a la bajante histórica del río Paraná.
"El bajo nivel del río se viene observando desde septiembre de 2019, en vistas de la caída del nivel del agua por debajo del mínimo de 2,47 metros que debe registrarse a la altura de Rosario para que la finalizada concesión obligara a Hidrovía S.A a garantizar los 34 pies de calado. Únicamente febrero de 2021 se encontró con un promedio de altura superior a este mínimo de referencia en los últimos dos años", expresa el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
"Actualmente, con la altura del Paraná en niveles negativos en el hidrómetro del Puerto de Rosario y un panorama de continuidad de la tendencia decreciente, ningún escenario espera una recuperación del nivel del agua al menos hasta diciembre de este año, de acuerdo con el Instituto Nacional del Agua (INA)", aseguraron en el escrito.
Además, informaron que por tonelada la harina de soja argentina registra un negativo de u$s17,57 dólares, mientras que en aceite se ubica en u$s13,86. Las pérdidas acumuladas en 2021 en harina de soja rondan los u$s484,8 millones, en tanto que para el aceite es de u$s135,2 millones.
"Con más de 25 millones de toneladas de subproductos del complejo soja ya embarcados en lo que va del año, estimamos una pérdida superior a los u$s620 millones para estos embarques desde el Up River", advirtieron desde la Bolsa de Comercio Rosario.
Si bien las millonarias pérdidas son alarmantes, no son la única preocupación. La realidad es que el bajo caudal de agua a esta altura del año genera incertidumbre con lo que pueda ocurrir en el verano con el suministro de agua en las ciudad del Litoral.
En diálogo con el diario La Capital, el gerente de Relaciones Institucionales de la sede de Rosario de Aguas Santafesinas, Guillermo Lanfranco, aseguró que se está realizando "todo lo necesario para asegurar el suministro" y allí enumeró la incorporación de tres nuevas bombas y de sistemas que "aseguran la captación de la misma cantidad de agua".
"Lo que no podemos saber es si esto se va a poder sostener ante una mayor demanda. Tenemos un límite de producción, no podemos producir más de lo que dan los equipos. Sí podemos ajustar la demanda, y este es un mensaje para los usuarios, en el sentido de poder cuidar el agua con un uso responsable y solidario", advirtió el funcionario.
Lanfranco además recordó a los usuarios que durante los meses de noviembre y diciembre "estaremos con una térmica que estará por encima de los 30 o 35 grados. Así que de ninguna manera podemos hablar de una situación normal. Al contrario, entraremos en una situación difícil porque nuestra capacidad de producción estará exigida al máximo y con la demanda habitual para la temporada".