Si bien la nota de The Economist incluye una entrevista a Milei, dedica buena parte a hacer una análisis sobre las motivaciones del giro discursivo del Presidente, que pasó de casi reconocer la autodeterminación de los kelpers a calificarlos como una "población implantada en un territorio usurpado".
Milei declaró que conocía que esta nueva escalada en el enfrentamiento con el Reino Unido podría tener "efectos secundarios" en momentos en los que busca atraer inversiones a la Argentina y tiene un acuerdo con el FMI.
The Economist sugirió que Inglaterra puede influir tanto sobre empresas británicas que hoy operan en la Argentina (como la minera Rio Tinto) como "en la forma en que el Fondo Monetario Internacional trate al gobierno del Sr. Milei mientras este busca restaurar la estabilidad económica en el país".
"¿Por qué, entonces, el presidente argentino está intensificando su retórica sobre las Malvinas?", pregunta la revista e inmediatamente responde: "En gran medida, esto refleja el debilitamiento de su posición política interna".
"En la entrevista, confirmó su deseo de buscar la reelección en octubre de 2027, gracias a sus esfuerzos radicales por controlar la inflación, reducir el tamaño del gobierno, recortar los subsidios y abrir la economía al comercio internacional. Sin embargo, para disgusto del Sr. Milei, la aprobación de su gobierno por parte de los votantes ha ido disminuyendo. Las encuestas sugieren que tiene alrededor de un 50% de probabilidades de ser reelegido el próximo año. Los votantes se alegran de que la inflación galopante haya disminuido. Pero, aun así, se quejan de la falta de creación de empleo formal, el bajo crecimiento económico, las acusaciones de corrupción contra políticos y el persistente alto costo de vida, causado en parte por la pérdida de subsidios a la energía y el transporte", consigna.
Por otro lado, considera que la movida de Milei respecto de Malvinas podría ser un intento de "afianzar los sectores más conservadores de su base electoral".
"En los últimos meses, se ha distanciado profundamente de su vicepresidenta, Victoria Villarruel, cercana a las fuerzas armadas y que ha cuestionado su postura respecto a las Malvinas. Incluso podría presentarse como candidata contra él en las elecciones del próximo año", agrega.