Esto abrió una ventana de oportunidad para el Presidente, quien atraviesa un momento complicado en su popularidad producto de la crisis económica que tiene como reflejo el cierre de empresas, la destrucción de empleo privado registrado, la proliferación de la informalidad y el ajuste del poder adquisitivo. Este panorama se traduce en una baja de la imagen presidencial en las encuestas.
Milei pidió a sus ministros que salieran a contar las mieles del modelo. No alcanzó y ahora recurre a la soberanía de las Malvinas con la fe de los conversos. Es una medida de emergencia. ¿Alcanza para revertir el declive?
Juan Adaro, director de la consultora Pulso Research, calificó la puesta en escena de Milei como un "acierto comunicacional" con el que el Gobierno puede "retomar la agenda". Pero fue tajante en descartar un impacto tal que produzca un salto en la popularidad presidencial, algo que sólo puede hacer -afirmó- una recuperación de la economía.
"A priori es un acierto comunicacional del Gobierno sobre todo para retomar y marcar la agenda en un tema que 80-90% de los argentinos está de acuerdo. Es una de las pocas cuestiones que trascienden a los partidos y a los espacios políticos y en ese sentido me parece un acierto", consideró Adaro en diálogo con Urgente24.
En su discurso, Milei llamó a "hacer a un lado las armas" entre los distintos espacios políticos para confluir en una unidad nacional alrededor de la causa Malvinas. Esa expresión disparó interpretaciones sobre si al final el giro del Presidente, en una apropiación de la cuestión, se utilizará para aplicar el "principio de revelación" a los opositores que pongan reparos a las medidas anunciadas.
El asesor Santiago Caputo, hacedor de la narrativa que Milei puso en marcha, dio una pista. Apenas terminó la cadena nacional tuiteó: "La totalidad de la gente llorando son agentes de la corona británica. Márquenlos".
Consultado sobre si el Gobierno podrá imponer este relato, Adaro consideró que "le será difícil" dado que hay antecedentes, especialmente del kirchnerismo, de haberle dado relevancia al reclamo por la soberanía.
"Creo que se le va a complicar una narrativa en la cual solo ellos hacen cosas por Malvinas o son el único gobierno que hace algo por Malvinas. Pero, bueno, también de alguna manera tienen que empezar a recuperar el manejo de la agenda y de los temas que se hablan", opinó.
En esa línea, consideró que la cadena nacional colabora a colocar al Gobierno en una mejor posición luego del episodio de la bandera en el partido de la Selección frente a Inglaterra, que tuvo un efecto nocivo para la Casa Rosada.
"También corre un poco el foco de todas las malas pasadas que estaba teniendo el gobierno en el plano económico", agregó.
No obstante, el consultor descarta que esta estrategia redunde en una suba significativa de la imagen del Presidente o de la gestión del Gobierno, que en el último sondeo de Pulso Research (de julio) se ubicaba en el 33%.
Consultado por este medio sobre si proyectaba algún recuperación de la aprobación producto del caso Malvinas, Adaro fue tajante: "No. No creo que esto sea determinante o que mueva tanto la aguja".
Por el contrario, sentenció: "Lo económico sigue mandando en ese sentido. Pero sí permite retomar la iniciativa".