Sobre las ambiciones presidenciales de Manes, Sarlo exclamó: “Qué Dios lo bendiga como diputado”. Pero advirtió: “Creo que él piensa que tiene un camino más amplio por delante. ¿Por qué somos así? Ponele que sea diputado, en Estados Unidos a nadie se le ocurre que su segunda incursión en la política sea ser presidente de los Estados Unidos de América; lo mismo en Gran Bretaña, a nadie se le ocurre ser primer ministro después de estar un año en el parlamento”.
María Eugenia Vidal
Por otro lado, consultada por María Eugenia Vidal y su postulación como diputada en la Ciudad de Buenos Aires, la ensayista ironizó: “¿Dónde está ahora?”.
“Había entregado su alma y su cariño a la provincia. Quería tanto a la gente. Todos los domingos iba a saludar a los viejitos como si fueran sus tíos. Hay que poder hacerlo. Está bien. Hay mucho viejito en Capital que ella puede saludar como si fueran sus tíos”, mantuvo la ironía, Sarlo.
“La política argentina es como una pista de patinaje”, resumió la escritora en relación a los ‘pases’ de políticos entre distritos, lo que consideró producto de “la labilidad y la debilidad de partidos que están deshaciéndose”.
Cuba
En cuanto al oficialismo, Sarlo criticó la postura de Alberto Fernández en relación a las protestas y represión en Cuba. “Es una vergüenza que diga que no sabe lo que pasa en Cuba. Imagínense que el presidente de un país amigo hubiera dicho que no sabía lo que pasaba en la dictadura de [Jorge Rafael] Videla. Eso hizo Cuba, que recibió a [José Alfredo] Martínez de Hoz”.
También responsabilizó a Felipe Solá: “Es alguien a quien conozco mucho y creí que estaba capacitado para el cargo. Hoy parece como si hubiera aterrizado, no tiene palabra para lo que está sucediendo”.