En Costa Salguero, pocos minutos después de las 19:00, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se mostró satisfecho con la performance electoral del oficialismo. "Hemos hecho una muy buena elección. Estamos muy contentos con los resultados. Pero vamos a esperar al
recuento", sostuvo.
Luego, aseguró que las PASO son un resultado "preliminar" y que a partir de mañana intentarán convencer a los votantes que se inclinaron por otras opciones para inclinar la balanza a favor de Juntos por el Cambio. "En 2015 y 2017 crecimos mucho respecto de las PASO", recordó.
No sólo se refirió a los que votaron por otras fuerzas, sino también a los que no votaron. Dijo respecto al porcentaje de asistencia a votar, que "todavía hay un enorme espacio de gente que no ha votado y creemos que pueden ser convocados (en la elección general). Cada elección es distinta, se verá en los próximos 60 días".
En contraste, Alberto Fernández brilló por su tranquilidad. Es que en el búnker del Frente de Todos se muestran muy optimistas por los datos de los boca de urna.
"Dos tercios de la Argentina le ha dicho que no a este gobierno", dijo Santiago Cafiero, uno de los encargados de la campaña de Fernández.
Peña dijo también que los boca de urna que le dan una ventaja amplia a Fernández son "truchos". "Hasta que se defina la elección habrá inestabilidad", señaló.