En concreto, a partir de ahora la actual presidenta del PJ tiene 20 días hábiles para presentar un recurso extraordinario y la misma sala de Cámara de Casación dispone de otros 20 para decidir si lo acepta. Si lo rechaza, Cristina podría ir en queja al máximo tribunal de Justicia de la Nación, luego de depositar un millón de pesos.
Es decir, que recién a fines de diciembre -la feria judicial empieza antes de Navidad- o en febrero, la sala IV de Casación -integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña- decidirá cómo irá el recurso de CFK a la Corte. Después, el máximo tribunal tiene que pedir la opinión no vinculante del Procurador General de la Nación, Eduardo Casal.
Esto quiere decir que recién en marzo del 2025, el recurso llegaría finalmente la Corte.
Antecedentes que no favorecen a CFK
El dato relevante de toda esta trama es que la Corte Suprema, por lo general, no anula condenas que pasan por un juez de instrucción, una cámara de apelaciones, Casación, y un tribunal oral.
Según datos oficiales, el 90% de las condenas son ratificadas y generalmente apelando el artículo 280 del Código Procesal en lo Civil y Comercial, es decir sin fundamentar.
De todos modos, en el caso de que la Corte confirme el año próximo la condena, Cristina Kirchner no iría a la cárcel, sino que se le otorgaría la prisión domiciliaria porque tiene más de 70 años.