Las relaciones de este espía con la Justicia están muy ramificadas. Ayer, a pedido del procurador Julio Conte Grand, la Suprema Corte bonaerense licenció por 90 días al fiscal de Mercedes, Juan Bidone, quien proveía secretos para que D'Alessio extorsionara. Bidone es una pieza clave en la investigación del triple crimen de los empresarios ligados al tráfico de efedrina. Ya consiguió defensor: Santiago Blanco Bermúdez. Es el abogado de Antonio Stiuso. ¿Cuál será la misión de Blanco Bermúdez con Bidone? ¿Defenderlo o controlarlo? El papel de la ex-SIDE en el comercio de efedrina siempre fue vidrioso. La última persona con la que se vieron los tres asesinados fue el espía Julio César Posse.
La jugada oficial frente a la investigación de este submundo tuvo ayer inconsistencia. El oficialismo se sumó a la invitación al juez Ramos Padilla para que explique hoy, ante la bicameral de inteligencia, el presunto espionaje ejercido contra políticos, empresarios y periodistas por agentes clandestinos de la AFI. Entre las víctimas de esos seguimientos está María Eugenia Vidal. Y también Elisa Carrió, quien al mismo tiempo es señalada por servirse de D'Alessio. El presidente de la bicameral es el senador Juan Carlos Marino, del radicalismo pampeano. Antes de convocar al juez, Marino consultó a la dirigencia de su partido".
El gran problema es que D’Alessio confesó trabajar a las órdenes de dos comisarios que reportan a Majdalani: Ricardo Bogoliuk y Anibal De Gastaldi.
Eso restultó ser un gran problema porque Majdalani fue designada por Macri antes de la llegada de Gustavo Arribas. De espiralizarse la trama, Macri podría ser golpeado institucionalmente, único pilar que le queda en pie para ir a la elección.
Según la propia Elisa Carrió, Majdalani es la garantía de continuidad del esquema de espionaje de Néstor Kirchner, dada su estrechísima relación con Francisco Larcher, el segundo de ese esquema pero su verdadero mandamás.
En medio de este escándalo, el gobierno ahora tiene que explicar cómo fue que Elisa Carrió logró escuchas sobre presos kirchneristas del Módulo 6 del penal de Ezeiza. El teléfono de ese módulo está intervenido por el juez Federico Villena, también cercano a la polémica Majdalani.
Esta película aún no terminó y lo que se viene es más interesante: el juez Ramos Padilla ya está esperando a que termine una reunión previa a su presentación frente a la Comisión Bicameral de Inteligencia.