Las entidades del campo entienden que serán alcanzados “una vez más por esta nueva imposición económica, llamada – APORTE SOLIDARIO Y EXTRORDINARIO A LAS GRANDES FORTUNAS– nada más alejado de la actividad e inversión productiva”.
Pero fueron más allá, como represalia solicitaron a los productores que “dejen de operar con dicha entidad bancaria cerrando todas sus cuentas en el Banco Credicoop Ltdo” (que preside Heller), como manifestación “activa y legal de expresar nuestro rechazo ante un nuevo impuesto que alcanzará también a pequeños productores y contratistas debido a los altos valores de la maquinaria agrícola y agravará aún más la presión fiscal ya insoportable”.
Según el experto en temas tributarios del agro Héctor Tristán, el impuesto tendrá un alto impacto en la actividad agropecuaria porque "grava todos los bienes afectados, a una alícuota del 2 al 3,5% del patrimonio, sin mínimo no imponible".
Por su parte, en un comunicado CRA señaló que el tributo "genera nuevamente más que incertidumbres y falta de señales claras para el sector".
"Es una clara ignorancia de cómo se genera valor desde principal proceso productivo de la República Argentina que son las cadenas agroindustriales, donde el primer eslabón de las mismas (aquel que enciende la llave del proceso productivo; ya que no se puede industrializar y comercializar lo que no se tiene) es el campo; y justamente por esta razón este mismo eslabón es el primero en mérito", afirmó en un comunicado.
En cuanto al proyecto, el dictamen de mayoría (del oficialismo) introdujo modificaciones al proyecto del Poder Ejecutivo.
Uno de los cambios más importantes se refiere a su alcance, en cuanto al aspecto temporal de la capacidad contributiva, refiriéndose ahora al momento de entrada en vigencia de la ley, dejándose de lado la referencia a la base imponible al 31/12/19.
Así, se intenta neutralizar los cuestionamientos de orden constitucional, realizados en torno a la retroactividad de la ley y su afectación al derecho de propiedad.