Medina dijo que hay “una situación de mucha tensión sobre el sistema de salud, y el indicador principal que toma más fuerza es la ocupación de camas, y estamos con una alta ocupación en el AMBA, que es el epicentro de la segunda ola”.
El funcionario dijo que “uno tiene que prever que los casos van a aumentar” y consideró que las medidas en curso, dispuestas por el DNU 241 firmado por el Presidente, buscan “ralentizar la curva, tener menor velocidad de contagios, pero sería de esperar que los casos sigan aumentando, sobre todo ahora cuando vengan los fríos”.
En relación a la ocupación de camas, Medina explicó que “estábamos estabilizados en 3.000 camas por Covid en todo el país, y hoy ya hemos superado las 4.000 camas en poco tiempo. En el AMBA hay muchas instituciones que están por encima del 90% e incluso 100% de ocupación”.
Agregó que en base a la experiencia acumulada en Argentina y otros países “este tipo de medidas como cortes en la nocturnidad, cortes periódicos, que van abriendo y cerrando, y el cierre de las escuelas, aparecen como las más efectivas”.
Sobre la disputa entre la Ciudad de Buenos Aires y la Nación en torno a la presencialidad opinó que “cuando se decidió ir a la presencialidad siempre se dijo que se podría volver atrás y que esto dependía del semáforo epidemiológico”.
En este sentido, explicó que “cuando la incidencia de los últimos 14 días es mayor de 150 casos cada 100.000 habitantes ya estamos en riesgo. Y en la Ciudad esta incidencia es de 800, lo que nos habla de un semáforo muy encendido. En el Gran Buenos Aires es un poco más abajo, pero cerca de los 500”.
Al ser consultado sobre la posibilidad de saturación del sistema de salud, manifestó que “si uno toma el AMBA, da un promedio del 75% de ocupación de camas críticas”.
Y concluyó: “Ya estamos al borde de una situación más difícil de la que aún tenemos, por eso lo importante de estas medidas, para ganar tiempo y seguir vacunando”.