En medio de un raid mediático, Stornelli dijo ayer (2/03) en A24 que tanto él como su ministra de Justicia, Marcela Losardo, decían una cosa en público pero presentaban soluciones por lo bajo.
“Cuando él deje de ser Presidente, algún día vamos a tener una charla de hombre a hombre, para hablar todas estas cuestiones, y reflexionar sobre la República y la división de poderes”, dijo el fiscal.
“Éramos dos personas que nos reuníamos eventualmente para hablar de ideales, de proyectos, de institucionalidad y demás. Las cosas que veo que ahora dice, nunca me las dijo”, arremetió en diálogo con Luis Novaresio.
Luego, comentó que la ministra Losardo lo llamó para solidarizarse con él por la Operación Puf-Puf. Ella tuvo que salir por El Destape a desmentirlo: "Eso es un disparate. Yo no tengo relación con el fiscal Stornelli. Yo no tengo su teléfono, ni tampoco él tiene mi teléfono. ¿A usted le parece que puedo solidarizarme? Ya empezamos a decir cualquier cosa".
En esa charla con dicho medio K, la funcionaria se alineó al relato que denuncia "persecución" sobre la figura de la vicepresidenta Cristina Fernández pero aclaró la idea del presidente Alberto Fernández sobre una comisión bicameral que siga el funcionamiento de los jueces, pinchándole el globo a más de un militonto: “La comisión bicameral es un órgano de asesoramiento no permanente para un asunto determinado. No puede arrogarse atribuciones de otros poderes como son las cuestiones disciplinarias y sancionatorias porque eso sería inconstitucional”.
“En realidad lo que planteó el Presidente es que el Congreso asuma el rol cruzado. Es lo que plantea la Constitución en un sistema republicano y democrático donde se establece que los poderes se controlan entre sí. Acusar y llevar adelante un juicio político son facultades que tienen otras instituciones”, explicó quien conoce al jefe de Estado desde la facultad y son socios en el estudio jurídico que comparten.
"Es un tribunal que va a tratar temas de arbitrariedad, no se trata de un tribunal paralelo, porque la Corte va a seguir funcionando como tribunal supremo", insistió.
"Esto ha generado una sobrecarga de causas judiciales en la Corte Suprema que ha llevado a una dilación. Por eso, si se creara un tribunal alivianaría el trabajo permitiendo que a su vez toda la ciudadanía sea atendida en los temas de arbitrariedad", cerró.
Lo cierto es que chicanas van, chicanas vienen, el oficialismo logró con el discurso del mandatario y las bajadas de línea de los ministros, reordenar el discurso luego del escándalo del Vacunatorio VIP, que desordenó a la tropa y generó graves problemas en el relato oficial.
La realidad indica que no hay votos en Diputados para avanzar con la reforma judicial y todavía la Rosada necesita muchos proyectos para poder gestionar.
El problema ahora es que el Ejecutivo se está viendo obligado a tener que aclarar una serie de declaraciones tanto de Stornelli como de Fernández para no terminar herido.
A su vez, esto marca el gran fracaso de Cristina Fernández, quien no logra resolver su situación procesal, tampoco puede ampliar la Corte Suprema de Justicia de la Nación y no puede imponer su programa económico.
Por otro lado, el hecho de que Losardo tenga que salir a aclarar los dichos de Stornelli y que la bicameral es una cortina de humo, indica que se está apagando el debate.