Mauricio Macri insiste con encumbrar a Cristian Ritondo como jefe de los diputados, quien llegará a la Cámara baja tras haber ganado su banca el 27 de octubre. El actual ministro de Seguridad bonaerense tiene el respaldo de Horacio Rodríguez Larreta y de María Eugenia Vidal. Macri pide el cargo sobre la base del 40% de votos que consiguió en las elecciones generales pero ignora la opinión de los legisladores y sus aliados de la UCR y la Coalición Cívica. Los radicales especialmente se quejan de lo que consideran como una “imposición” del PRO. Argumentan que ya no tienen el poder que confiere la Casa Rosada y que el bloque radical es mayor en número que del PRO.
En el Frente de Todos, el Senado luce más claro para ellos que Diputados, en cuanto al reparto de poder: no hay que elegir a quien dirija la cámara porque esa función la ejerce la vicepresidenta electa Cristina Fernández. Entonces, la elección vendrá por el lado del Presidente Provisional, un cargo importante porque se trata del segundo en la línea de sucesión presidencial. Para ese puesto iría el peronista cordobés Carlos Caserio con el apoyo del interbloque de kirchneristas y peronistas que tendrán mayoría desde el 10 de diciembre y quórum propio, de no mediar ninguna desinteligencia que genere rupturas.
En Diputados la cuestión es más compleja. El futuro oficialismo cuenta con unos 110 diputados nacionales, aproximadamente. A ellos sumaría los bloques provinciales. El titular de la bancada del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, afirma que ya son unos 121. Si es cierto, estarían a 8 de la mayoría de la Cámara y del quórum. Pero eso dependerá de cómo negocian con los bloques sueltos de legisladores que responden a sus gobernadores de distintos signos políticos, como ocurre con el MPN.
Tampoco están confirmados los cargos dentro del Frente de Todos. Se sabe que a Sergio Massa le reservaron la Presidencia de la Cámara baja y que eso se respetaría por la tradición de elegir a un peronista bonarense. Pero hay rumores que indican que José Luis Gioja, que hoy ocupa la vicepresidencia, podría reclamar también ese lugar.
Rossi seguiría al frente de los diputados del futuro oficialismo. Eso parece descontado excepto que ocupe algún cargo en el Gabinete de Alberto Fernández. En ese caso, quien se dice que podría reemplazarlo sería Máximo Kirchner.
Mientras se van resolviendo las disputas de poder y el reparto de cargos –según cómo queden los bloques se repartirán las vicepresidencias, secretarías, presidencias de comisiones, direcciones, etc-, los legisladores esperan definiciones de Alberto Fernández sobre la agenda parlamentaria. Un tema es el más urgente: el Presupuesto Nacional 2020 que presentó Cambiemos en septiembre y que sigue sin tratamiento. Luego, hay rumores sobre una nueva ley de emergencia que le otorgue poderes especiales a Alberto, una batería de leyes sobre impuestos y reactivación de consumo, y más.
Además, podría reactivarse la discusión sobre la Defensoría del Pueblo, que se rumoreó podrían darle a Emilio Monzó cuando deje la Presidencia de Diputados. Y la ley de Alquileres.
Alberto Fernández deberá definir la agenda parlamentaria. Pero primero, como Presidente, tendrá que llamar a extraordinarias porque el período ordinario culmina el 30 de noviembre, excepto que Macri las prorrogue.
Si hay extraordinarias, el debate está en qué estrategia adoptará Alberto: o envía varios proyectos de ley sobre distintas materias o busca una ‘ley ómnibus” o reedite la ley de emergencia con la que gobernaron Néstor y Cristina Kichner y tuvieron amplias facultades, entre ellas decidir en cuestiones tarifarias con la tranquilidad de que, al menos en una cámara, no tendrá problemas.