Esto contribuyó a un debilitamiento del deslucido equipo que acompaña al jefe de Estado.
El principal blanco es el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a quien le endilgan carecer de la cintura suficiente para defender a su propio Gobierno.
Esta crítica se ve reflejada en las redes sociales por la militancia kirchnerista que le reprocha a Cafiero su forma menos estridente de responder, por ejemplo, a la acusaciones de la oposición.
En este contexto, y con la Vicepresidente pidiendo de alguna forma cambios en el gabinete, en Twitter comenzó el clamor popular de la militancia por una de sus figuras fetiches: Aníbal Fernández.
El exjefe de Gabinete, hoy interventor de YCRT, reapareció el fin de semana y desconcertó con una declaración: “Tengo en claro que alguien me baja el pulgar (para integrar el gabinete) y creo saber quien es. Entonces no discuto mas el tema”.
Ante eso, los simpatizantes de Aníbal salieron a pedir que el Presidente lo integre al gabinete bajo el hashtag #PoneloaAníbal.