"¿Qué cosa, no? Y eso que el FMI no le financió la campaña a (el expresidente Donald) Trump" , añadió con ironía, en alusión al endeudamiento argentino de 2018 y la fallida pretensión de reelección de Mauricio Macri.
Entre los párrafos del discurso de Biden, Cristina Kirchner destacó el que dijo:
"Buenos chicos y mujeres en Wall Street, pero Wall Street no construyó este país. La clase media construyó el país y los sindicatos construyeron la clase media. Por eso le pido al Congreso que apruebe la Ley para proteger el derecho a sindicalizarse (…)". Y como cierre puso "¡PLOP!".
Además, también resaltó el anuncio de la propuesta del "American Jobs Plan, una inversión única en una generación en los propios Estados Unidos. Este es el plan de empleo más grande desde la Segunda Guerra Mundial", según dijo el mandatario de EE.UU.
"Crea puestos de trabajo para mejorar nuestra infraestructura de transporte; trabajos modernizando nuestras carreteras, puentes, carreteras; trabajos de construcción de puertos y aeropuertos, corredores ferroviarios, líneas de tránsito", enumeró.
"Es agua limpia. Y, hoy en día, hasta 10 millones de hogares en Estados Unidos y más de 400,000 escuelas y guarderías tienen tuberías con plomo, incluso en el agua potable, un peligro claro y presente para la salud de nuestros niños", añadió CFK en sus tuits.
A su vez, la vicepresidenta resaltó que el presidente norteamericano señaló que "el American Jobs Plan crea puestos de trabajo que reemplazan el 100 por ciento de las tuberías de plomo y las líneas de servicio del país para que todos los estadounidenses puedan beber agua limpia".
"El American Jobs Plan va a crear millones de trabajos bien pagados, trabajos en los que los estadounidenses pueden formar una familia, como diría mi padre, 'con un poco de espacio para respirar'", sostuvo Biden.
Por último, Cristina Kirchner apuntó también al financiamiento de ese plan anunciado por Biden, quien dijo: "Entonces, ¿cómo pagamos mis trabajos y mi plan familiar? (…), es hora de que las empresas estadounidenses y el 1 por ciento más rico de los estadounidenses comiencen a pagar su parte justa. Sólo su parte justa", cerró.