Hace un año vine a este Honorable Congreso de la Nación para hablar frente a ustedes y frente a todo el pueblo argentino.
Aquel día, como hoy también, traía la voluntad inquebrantable de poner un país que había quedado de rodillas y sumido en pozo de la desigualdad y pobreza por políticas de los años previos.
Solo 10 días después de aquel discurso, la Organización Mundial de la Salud decretó la pandemia del COVID-19", comenzó.
Luego de repasar lo que ocurrió en el mundo con el virus y remarcar que no había ni vacunas ni remedios para mitigarlo, Fernández arremetió: "No estábamos en un situación cómoda. Arrastrábamos una sociedad debilitada por el hambre y la pobreza; una economía escuálida; y endeudada como jamás habíamos estado; un sistema de salud quebrado que mantenía cerrados los hospitales, dejaba vencer vacunas y permitía pasivamente la diseminación de enfermedades que creíamos desterradas. Debíamos enfrentar el incendio sabiendo que otros habían terminado con el agua".