Así las cosas, trascendió que el Poder Ejecutivo continuará con su estrategia de regionalizar la modalidad de la cuarentena. Esto implica: medidas más restrictivas en los distritos donde hay circulación local del virus -como CABA, el conurbano, Córdoba o Resistencia- y relajar las características del confinamiento en las provincias donde no se registraron casos nuevos en los últimos 14 días.
El criterio del gobierno para avanzar en el camino hacia "la nueva normalidad" se basa en la tasa de duplicación de casos.. En ese sentido, en los distritos donde dicho indicador refleja un periodo de tiempo considerable para que haya una duplicación del número de personas contagiadas se podrá avanzar a la siguiente fase de la cuarentena, que se extenderá hasta el 7 de junio, bajos condiciones menos estrictas.
Bajo esa misma lógica, ante el acelaramiento de la curva en el Gran Buenos Aires se espera que allí no haya grandes cambios o, incluso, que se retroceda a la fase anterior a la actual con nuevas restricciones. Es algo que no se definió en la reunión de hoy y que mañana se terminaría de pulir.
Uno de los atractivos del encuentro es que Alberto Fernández juntó a Kicillof con Larreta en medio de cierta tensión entre Provincia y Ciudad a raíz de las aperturas de comercios en CABA, lo que pude acelerar la curva de contagios en el conurbano bonaerense ya que son millones las personas que se trasladan desde allí para trabajar en la Ciudad.
Para dar una idea, las diferentes líneas de ferrocarriles y colectivos del área metropolitana circulan en días normales más de cuatro millones de personas que van o vienen de CABA al conurbano bonaerense.
Conscientes del riesgo sanitario que significa en ese sentido una mayor circulación de la población de un punto a otro, los tres acordaron acordaron un plan para evitar contagios en el transporte publico del AMBA: se trata de una estrategia que se basa en un esquema de turnos y un mayor ordenamiento de los pasajeros. Se estableció que trenes y colectivos seguirán trasladando únicamente trabajadores de actividades esenciales y que entonces las empresas habilitadas pero excluidas de ese grupo deberán hacerse cargo de manera particular del transporte de sus empleados.
Otro de los ejes de la reunión fueron las villas: según trascendió, hubo acuerdo para fortalecer los controles puerta por puerta en el marco del programa DETECTAR en los barrios populares del AMBA, el mayor foco de la pandemia en la Argentina. Las condiciones de hacinamiento con las que se viven allí son propicias para que la curva de casos se dispare.