Lo triste del caso, es que la mujer había denunciado a este alumno 17 veces ante la policía, por lo que los familiares y amigos alegan que el Estado también "es responsable" del femicidio de Paola.
Según testigos del hecho, el femicida la tomó por la espada y la apuñaló varias veces. Después, la soltó e intentó escapar por la calle Santiago (en pleno centro de Tucumán). Sin embargo, un grupo de vecinos que vio lo que ocurrió lo rodeó e impidió que se fuera del lugar, por lo que el hombre tomó el cuchillo, se lo clavó en el pecho y murió casi en el acto.
Sobre la mujer, un testigo del hecho contó: “Un enfermero trató de ayudarla antes de que llegue la ambulancia, le hizo un torniquete y le contenía con sus manos la hemorragia, pero estaba muy mal, apenas podía respirar”, describió.
De acuerdo con un documento publicado en las redes sociales por la organización Ni Una Menos, ella era oriunda de Salta y, en 2015, había sido docente de Parada Parejas en un centro de estudios terciarios de Tucumán. Desde entonces, el asesino la acosaba y la amenazaba de muerte.
Luego de que se conociera la muerte, varios alumnos de la profesora salieron a contar lo que habían visto durante años:
“Paola fue mi profesora de inglés y Mauricio mi compañero. Desde el 2006 que la acosaba sistemáticamente, todo comenzó por una ‘mala nota’ y nunca paró. Nunca tuvo el apoyo del instituto ni de la Justicia", aseguró Áilean Fratkin, una estudiante.
“El enfermo que la mató era mi compañero. Un día se enojo con otra profe porque no le puso 10 sino 8.50 y desde ahí empezó todo, hasta que dejó la carrera. Con mis amigas vimos todo: el tipo la esperaba fuera del colegio y la seguía, le tocaba el timbre, se creaba cuentas de Facebook falsas para mandarle mensajes, le decía de todo”, contó otra exalumna en su red social.