Por motivos que aún se desconocen, un hombre de 35 años terminó muerto. Fue baleado por otro hombre de la misma edad que 4 días después de cometer el crimen se entregó a la policía y alegó que conoció a la víctima por la aplicación de citas Tinder.
El cadáver de la víctima permaneció durante esos 4 días en una pileta en una finca situada en Boedo al 2300, entre Guayaquil y Coronel José María Castillo (Villa Adelina), donde organizaron una fiesta entre homosexuales, oportunidad en la que ingirieron alcohol y sustancias ilegales, entre el 26 y el 27 de noviembre pasado.
"De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los pesquisas de seguridad apresaron al homicida, para luego concurrir de inmediato hasta esa casa, donde localizaron el cuerpo sin vida y en avanzado estado de descomposición, que yacía semidesnudo en un pileta de natación, en el fondo del lugar y la cual carecía de agua", describió el periodista con acceso a la causa.
Fuentes policiales afirmaron que el cadáver estaba cubierto con una frazada y tras realizar una inspección en la vivienda localizaron el arma con la que fue asesinado la víctima.