De inmediato, la sospecha fue automática, la única que tenía llave de su casa era su empleada doméstica, que curiosamente empezó a tener un nivel de vida bastante distinto al que cuando comenzó a trabajar en su casa.
"Era una mujer muy humilde y empezó a tener un nivel de vida muy alto: compró autos, le pagó un viaje a Disney a su hija. Los bienes fueron decomisados, pero no alcanzan ni remotamente a los 100 mil dólares del hurto", detalló al portal Cadena 3 el abogado de la víctima, Héctor Superti.
Además de los autos y el viaje a Disney, la mujer también le había festejado los 15 años a su hija, había comprado con muebles y electrodomésticos, refaccionó su casa e hizo un plazo fijo de 190 mil pesos con fondos que en su origen no podía acreditar.
Cuando la mujer se dio cuenta de lo ocurrido, le ofreció no denunciarla, pero le pidió que le devuelva su dinero, pero la empleada doméstica ya no podía hacerlo porque se había gastado todo el dinero.
“Todo lo que necesitabas te lo di. Con la confianza que te tenía ahora me dejás en la calle. Vos te divertiste y yo me jodí trabajando toda la vida como un animal”, le dijo la víctima del hurto en el juicio a la empleada.
Fue la hija de la víctima quien hizo la denuncia y el caso finalmente se resolvió con un juicio abreviado, en el que la ladrona reconoció que entre el 1º de abril de 2014, cuando empezó a trabajar, y el 15 de noviembre de 2016, cuando fue descubierta, utilizó una copia de la llave del placard para llevarse parcialmente una suma que alcanzó los 90 mil dólares y 180 mil pesos.
Ante su confesión la Justicia la condenó a tres años de prisión condicional por hurto, un tipo de delito contra la propiedad que se ejerce sin violencia, y por lo tanto, a pesar de la condena, no irá presa.