Luego del primer ataque, Godoy se subió a su auto particular -un Chevrolet Corsa- y se dirigió a la calle 83, entre 12 y 12 bis, donde repitió la balacera, esta vez frente al domicilio de su ex suegra, Sandra González Bamonte, de 49 años, que terminó con lesiones en la clavícula izquierda y en la pierna derecha. Como consecuencia de este segundo ataque a tiros, una menor de 12 años también debió ser asistida por un impacto en una de sus piernas.
Afortunadamente, las cuatro mujeres, que fueron atendidas en el Hospital San Martín, están fuera de peligro. Godoy se presentó en la Comisaría Octava de La Plata y quedó detenido a disposición de la UFI 11.
El Ministerio de Seguridad bonaerense decidió desafectarlo de la fuerza inmediatamente. Además de la pistola Bersa, la Policía incautó un cargador y 5 proyectiles.
# Uno de cada 5 femicidios es cometido por un policía
Según un informe de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional sobre violencia institucional, en uno de cada cinco femicidios, el asesino era integrante de las fuerzas de seguridad. El porcentaje aumenta si se consideran los asesinatos cometidos en el primer mes de 2019, donde alcanzó un 30%.
Según el relevamiento, desde 1992 en Argentina hubo 349 femicidios cometidos por efectivos policiales. “Es la primera causa de muerte de mujeres en el marco de la violencia institucional. Muy por encima del gatillo fácil, la tortura en cárceles y comisarías, las desapariciones, los asesinatos en represión a la protesta y otras modalidades”, aseguró María del Carmen Verdú. El dato surgió cuando cruzaron las bases sobre femicidios y sus propios archivos de violencia institucional.
Los datos extraídos de un informe similar, llevado a cabo por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) entre 2015 y 2017, arrojan que sólo en la provincia y en la Ciudad de Buenos Aires, 23 mujeres fueron asesinadas por funcionarios de las fuerzas de seguridad en contextos de violencia doméstica. En la gran mayoría de esos casos los agentes estaban fuera de servicio al momento de disparar.
De acuerdo al último informe del Observatorio Mumalá, en lo que va de 2019 se registraron 150 femicidios. En Argentina, una mujer muere cada 34 horas por violencia machista. De esa cifra, el 8% de los femicidas pertenece a las fuerzas de seguridad, y 28% de las mujeres fue muerta por un arma de fuego.
En los últimos meses se registraron varios casos de femicidios a manos de policías. El pasado 25 de agosto, el sargento de la Bonaerense Danilo Acevedo mató de varios disparos a su novia Laura Gutiérrez -que también era policía- y luego intentó suicidarse. El violento hecho también ocurrió en La Plata. El hombre falleció días después en un hospital.
En tanto, el 27 de julio pasado, en Resistencia (Chaco), un policía mató a una mujer, hirió a otro uniformado y luego se pegó un tiro.
Según se conoció, un policía armado ingresó en una casa donde se encontraban una mujer con otro agente policial. Abrió fuego e hirió a ambos: la mujer resultó gravemente herida y murió en el hospital. El otro herido sufrió lesiones en el hombro y el antebrazo y está fuera de peligro. Tras la balacera, el atacante se pegó un tiro en la cabeza y falleció.
En mayo pasado, en Claypole, Melisa Andrea Navarro -policía- murió de un disparo en la cara, hecho por el cual fue detenido su pareja, Damián Rubén Benítez, subteniente de la Policía Bonaerense.