Según declaró ante la policía su atacante no tuvo intenciones de robo, jamás intentó sacarle el celular ni la mochila que llevaba en su espalda sino que directamente intentó tomarla de la capucha primero, del pelo después para introducirla dentro de la camioneta.
Al darse cuenta de que no se trataba de un robo sino de un intento de secuestro la joven se tiró automáticamente al piso para dificultarle al secuestrador, por el peso mismo de su cuerpo, la posibilidad de que la levantara para introducirla al vehículo.
También contó que durante los breves segundos que duró el ataque, desde adentro del vehículo el conductor le instaba a su cómplice "dale, dale metela, por favor subila".
“Primero, nos apuntó con un arma y salimos corriendo. Pero la agarró a Lara. Yo me quede paralizada hasta que me tire encima del atacante y le dije que la suelte”, relató Melanie. Mientras eso sucedía, el rodado sospechoso retrocedía hasta dónde estaban forcejeando.
“Entonces, empezó a sonar la alarma vecinal y el hombre que estaba dentro de la camioneta dijo ‘ya fue dejala, subite al auto’”, agregó la joven.
Antes de subirse y escapar, el hombre tomó el celular que se le había caído al piso a la víctima. Por esta razón, denunció la joven, la Policía investiga el hecho como un robo y no como un intento de secuestro frustrado aunque las imágenes son elocuentes.
“Si querían robarnos podían hacerlo tranquilamente porque teníamos dos mochilas y Lara tenía el celular en la mano”, conjeturó la mujer.
Cuando los atacantes escapan las dos jóvenes corrieron durante dos cuadras a la camioneta para tomarlos datos de la camioneta que luego informaron a las autoridades, pero se detectó que esa matrícula había sido robada.