En una vivienda, ubicada en Fournier al 4000, Juan Gabriel Mamani le había dado al menos once puñaladas a su esposa, embarazada de seis meses, y después se suicidó. En otra habitación, encerrado y en shock, estaba el hijo de cuatro años de la pareja.
El menor fue el único testigo de lo ocurrido en la planta alta de la vivienda, pero tuvo que pasar solo y sin poder salir de un cuarto 48 horas hasta que la policía forzó la entrada y encontró al nene y a los cuerpos de sus padres.
La criatura tenía signos de deshidratación y recibió asistencia médica y psicológica de urgencia.
La víctima del femicidio es Jimena Huanca, de 30 años, que estaba tirada en el living de la propiedad, semidesnuda y con un cable alrededor del cuello. El cuerpo del femicida no estaba muy lejos de ella. El hombre se había colgado de un caño de gas que había en el techo. Para los investigadores, los indicios apuntan a que el hombre intentó estrangular a su esposa, no pudo y entonces la apuñaló con salvajismo. Después se quitó la vida con otro cable.
De acuerdo a las primeras pericias en el lugar, según publicó el portal Primer Plano, la víctima del femicidio cursaba un embarazo de seis meses y tenía once heridas de arma blanca en el pecho. Había dos cuchillos ensangrentados en la escena, que fueron incautados por la policía.
Además trascendió que el hombre era adicto a las drogas y el acohol.
La causa fue caratulada como “Femicidio y suicidio” y es investigada por el fiscal Marcos Jesús Borghi, de la Unidad Temática de Homicidios de los tribunales de La Matanza.