“Estamos muy preocupados, porque parece que hay decisión de no firmar nada y así no se puede trabajar”, explicaron prestadores.
“Lo único que pedimos es que se reanude la gestión diaria. Venimos de meses en los que el PAMI esta prácticamente parado, es una bomba que va a estallar en cualquier momento”, agregan desde el sector.
A su vez, los afectados detallaron que en el 2020 el PAMI no aumentó a los prestadores debido a la pandemia del coronavirus.
A su vez, explicaron que en el 2021 hubo un 49% de aumento más dos bonos, que aseguran desde el sector "que no todos los prestadores pudieron cobrar". Y añadieron que pese al aumento del 2021 "así y todo no compensa lo q se dejó de cobrar en el 2020".
"Esto hizo que, por ejemplo, en el conurbano solo en el 2021 cerraran un total de 11 clínicas", explicaron desde el sector.
En esa línea, según datos actualizados de CAPRESCO (Cámara Prestadores de Salud del Conurbano) y CAPRESS (Cámara Prestadores de la Seguridad Social) el número de clínicas cerradas hasta la fecha es de 13 centros médicos que dejaron de trabajar.
Esta situación, según los afectados, se debe a "La pandemia, la devaluación asociada a insumos médicos y la caída de consultas, junto al no aumento de pago por prestación de PAMI, hizo un combo explosivo del cual muchas instituciones no lograron salir y tuvieron que cerrar".
Menos plata para el PAMI
Cabe destacar que el Gobierno redujo el crédito presupuestario del PAMI, según se detalla en los ajustes y modificaciones de partidas publicadas la semana pasada en el Boletín Oficial.
La decisión se oficializó a través de un la Decisión Administrativa 145/2022 que lleva la firma de Martin Guzmán, ministro de Economía, y Juan Manzur, jefe de Gabinete.
Esta modificación implicará un déficit en las cuentas públicas de cerca de $431 millones, debido a la reducción en áreas como el PAMI. La reducción de gastos corrientes al PAMI, en concepto de “asistencia social” es de $10.145.022.139.