
Los controles permitieron hallar diferencias de hasta 150% entre las ventas observadas y las declaradas así como un 50% de informalidad laboral entre los trabajadores relevados.
En este contexto, se encontró que uno de los comercios más populares del sector gastronómico de Nordelta estaba inscripto como monotributista y no cumplía con las normas de facturación, además de no tener a ningún trabajador registrado.
Asimismo, se relevaron un total de 85 trabajadores en esos locales y de este total, el 50% figura sin registrar.
Las irregularidades fueron detectadas por inspectores de la Dirección General Impositiva y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social, según se informó oficialmente.
Los integrantes de estos operativos labraron actas por irregularidades en el 70% de los restaurantes fiscalizados, informó la institución.
La Afip aseguró que “las empresas incumplidoras serán sancionadas con multas y, cuando corresponda, fiscalizadas en forma integral”.
Asimismo, el organismo indicó que durante el verano, “más de 200 inspectores de la DGI de todo el país participaron de las distintas tareas de control y fiscalización presencial realizadas sobre restaurantes, centros comerciales, balnearios, cervecerías, hoteles y guarderías náuticas”.
Tras conocerse esta noticia, Twitter se llenó de chicanas: