Por su parte, el vecino Gustavo Iglesias dijo sobre el anfibio: "Nos encantan, la primera vez que vimos uno nos dio mucha felicidad. El tema es que después empezaron a reproducirse de manera exponencial. Ahora caminan por las calles, devoran los jardines y tenemos problemas con las mascotas. Tampoco sabemos qué enfermedades pueden transmitir y si podrían, o no, atacar a un nene, porque andan en manada por todos los barrios".
Hasta el momento hay 400 carpinchos en la zona y se estima que para 2023 habrá 3.500, por lo que consideran que la situación es insostenible.
El municipio de Tigre y la Dirección de flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires ya están trabajando para determinar cuál es la mejor opción para solucionar este problema: una de las opciones a evaluar es controlar la reproducción de estos ejemplares, ya que calculan que la población podría crecer muy rápidamente.