El cambio de contraste es notable: hace unos meses, el Papa se convirtió en una parada obligada para el libertario en su gira europea. La bendición papal servía para moderar su imagen, para mostrarse menos agresivo y más conciliador ante el mundo. Pero ahora, con Francisco delicado, la estrategia parece ser la indiferencia absoluta.
Lo más irónico es que Milei se define como católico, aunque también asegura que "practica un poco el judaísmo" y que siente afinidad con otras religiones. Pero en esta ocasión, la fe quedó en un segundo plano. Incluso figuras políticas con diferencias con el Papa mostraron respeto ante su estado de salud, pero Milei, que tanto lo usó cuando le sirvió, ahora mira para otro lado.
El presidente que no tiene problema en insultar, que no se guarda epítetos cuando se trata de atacar a sus adversarios, que se presenta como un defensor de valores y principios, ahora no encuentra palabras. Un silencio que dice mucho más que cualquier discurso.
-------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
La miniserie de 6 capítulos ideal para ver en una tarde
La miniserie de 10 capítulos que todos ven en una sola tarde
El Papa Negro ya está entre nosotros: ¿Es Francisco la figura que anunció Nostradamus?
La miniserie de apenas 7 capítulos que te va a atrapar desde el comienzo
Arde la venta de Telefónica Argentina: Milei apunta a Clarín pero hay más candidatos