Sin embargo, esa sociedad nunca se terminó de concretar ya que De Loredo se corrió y dejó que su compañero provincial recibiera el golpe que pidió por varios meses. El radical se resguardó inmediatamente en la candidatura a intendente, donde contaba con mejores posibilidades.
Ahora, ese acercamiento no deja de perseguirlo ante la expectativa de un batacazo. Algo fundado en la euforia que generó la escueta diferencia que finalmente sacó el oficialismo en las provinciales.
Al respecto, Rodrigo De Loredo recibirá mañana a Mauricio Macri y será el segundo encuentro que en poco menos de un mes se produzca entre ambos. El anterior se dio en la previa de las elecciones provinciales.
Con la potencialidad de una elección competitiva, el ex mandatario nacional estaría buscando acorralar a De Loredo y tirarlo al rebaño seguidor de Patricia Bullrich. Algo que el radical sabe que no debería permitir en la víspera de la elección municipal.
Para De Loredo, el encuentro con Macri es una parada difícil, con el desafío de no marcarse para una tropa específica a riesgo de cometer el mismo error que ejecutó su socio, Luis Juez. Y más aún, a riesgo de distorsionar su imagen personal, que es la que realmente lo mantuvo traccionando hasta aquí.
En ese sentido, De Loredo se mostró convenientemente neutro. Tanto en su discurso como en su estrategia de marketing, en la que buscó despegarse de la propuesta nacional y pasar a vender la marca deloredista (incluso con colores propios).
“Creo que Juntos por el Cambio va a gobernar Argentina. Pero estoy preocupado porque nuestras peleas están cruzando una línea. Me parece extraordinario que Juntos por el Cambio tenga dos perfiles como Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. Los dos hacen aportes invalorables para la sociedad”, deslizó en su discurso en la Bolsa de Comercio de Córdoba. De esa manera, evitó la cercanía a cualquiera de las costas, y mucho menos a la de su invitado Macri.
Rodrigo de Loredo en la BCC - Candidatos a Intendentes 2023
Al igual que a nivel provincial, De Loredo enfrentará a un oficialismo con muy buena consideración local. Por ello, la estrategia de enfrentamiento que eligió Juez fue desechada, y el radical decidió enfocarse en las propuestas, postergando las críticas.
“En lo que a mi respecta, con la influencia que pueda tener en Juntos por el Cambio, nuestra voluntad política va a ser poner a disposición del gobernador todas las herramientas para que pueda llevar adelante el proceso de transformación que quiera. Hay que construir sobre lo construido. Y a esta gestión yo le puse un 6″, aseguró en favor de su slogan “hacer de Córdoba la N°1”. De alguna manera, intentando borrar fronteras, algo que el propio oficialismo buscó en la táctica provincial.
Por último, destacó que Córdoba capital será el “balotaje” de lo que sucedió el 25 de junio. Un escenario claramente conveniente para el radical.
Más contenido de Urgente24
Tras Chaco, Córdoba y Cuyo, tiembla el Peronismo en Santa Fe
Llaryorismo alerta: Terremoto sanjuanino ¿sacude Córdoba?
Larreta se lo dedicó a Bullrich: "Esta es la manera" (y halcones respondieron)