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Luis Juez se dispone a complicar las finanzas de Martín Llaryora

En un giro inédito para el oficialismo, Luis Juez pudo “meter el dedo” en los números provinciales. A Juan Schiaretti no le pasaba.

CÓRDOBA. La derrota electoral de Luis Juez en manos de Martín Llaryora en 2023 por la gobernación de Córdoba no fue tan contundente como esperaba el oficialismo peronista en esa provincia. Con números más ajustados de lo que el ahora gobernador esperaba, la oposición se arrimó lo suficiente como para generar daños que recién ahora están teniendo efecto.

El principal cambio se produjo en el Tribunal de Cuentas de la Provincia, donde la oposición que antes se identificaba con Juntos por el Cambio se quedó con una gran porción de las bancas y generó que, por primera vez en décadas, el oficialismo tenga que rendir cuentas sobre las finanzas provinciales. Algo que no le sucedió ni a Juan Schiaretti (tres veces gobernador) ni a su antecesor José Manuel de la Sota.

En ese orden, el juecismo a través de sus representantes en el Tribunal provocó la caída del balance 2023, ejecutado por el mencionado Schiaretti. Un hecho inédito en la Córdoba contemporánea y que marca un quiebre en materia de fiscalización de las finanzas provinciales.

El principal señalamiento opositor fue que la ejecución de gran parte del presupuesto fue realizada por áreas descentralizadas con poco control, como las agencias provinciales.

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Luis Juez. El senador cordobés tiene luz verde para asumir en el Consejo de la Magistratura.

Luis Juez vs Martín Llaryora

Los cuestionamientos gatillados por el juecismo no incluirían inconsistencias puntuales. El informe de rechazo estaría basado en señalamientos al destino de los fondos como discusión política.

Desde el oficialismo acusaron al juecismo de querer entorpecer la gestión del gobernador entrante, embarrando la dinámica legislativa de la provincia. Además, funcionarios y legisladores explicaron que el ejercicio 2023 arrojó un superávit de 95.600 millones de pesos, y que toda la gestión Schiaretti desde el 2015 hasta el 2023 produjo un incremento de la deuda en US$230 millones, mientras que se ejecutaron obras por casi US$8000 millones.

En medio de la pulseada quedó el ex ministro de Finanzas, ex director de Anses y ahora titular del IERAL de la Mediterránea, Osvaldo Giordano. El hombre, que pasó por las filas de Javier Milei, fue quien encabezó la confección del informe que fue rechazado por el juecismo.

Ahora, la cuestión se trasladará a la Legislatura, donde la aprobación o no del balance será materia de discusión en el plano político. Algo que, sin dudas, generará un desgaste importante a nivel mental para el oficialismo, que deberá encarar una tarea que antes no le era exigida.

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