Precisamente, la digitalización progresiva de todas esas áreas surtió grandes efectos a la hora de hacer cuentas. Y, por supuesto, trajo resistencia en la planta de empleados municipales que, en algunos casos, sintieron sus puestos de trabajo amenazados por el progreso.
Martín Llaryora 3P.jpg
En Córdoba, Martín Llaryora llevó la digitalización al municipio.
El caso puntual de Sistema de Notificaciones Electrónicas, uno de los pilares de la optimización que Córdoba busca desarrollar, brindó un ahorro aproximado de $750 millones de pesos que, en otras ocasiones, hubieran sido tirados en papel. Con esa cifra, la Municipalidad puede ejecutar el 50% de un plan de pavimentación de más de 650 cuadras que está previsto para esta gestión.
Además, esto desconcentró, progresivamente, todas las sedes municipales a las que los vecinos debían asistir para conocer el estado de sus trámites una vez iniciados. Es decir, se ahorró tiempo.
Desde un punto de vista ecológico, la Municipalidad de Córdoba salvó casi 4 millones de litros de agua y unos 500 árboles, que hubieran sido destinados al viejo papel. Todo ello, a partir del 2019.
Conflicto gremial
Todos estos cambios provocaron cierta tensión con el SUOEM. De hecho, la política implementada por Martín Llaryora desde el día uno de su gestión fue un factor de conflicto.
No obstante, el intendente supo articular los reclamos con la transformación que podría haber sido incluso más agresiva. Para ello, jugó la reubicación de empleados y la readecuación de recursos humanos puestos al servicio del vecino.
Indefectiblemente, ese camino de digitalización y optimización del funcionamiento estatal se llevará consigo muchos puestos de trabajo hoy existentes.
Más contenidos en Urgente24
La cueva de Bloomberg: Instala dólar $700 e Infobae le da una paliza
Revolución por Dibu Martínez: ¿Tiene cuatro dedos en el pie?
La AFIP investigará plazos fijos ¿A partir de qué monto?