Sin embargo, el núcleo duro del oficialismo radical en Córdoba no estaría contento con ese rumbo. En ese orden, la propuesta momentánea es la de partir las intenciones del correligionario De Loredo oponiendo resistencia con Juan Negri, el hijo de Mario Negri que intentará ser intendente.
Si la parte conservadora logra sacar a De Loredo de la ecuación, podría llegar a partir la relación con Luis Juez definitivamente, alejando a la UCR de una fórmula ganadora que hace décadas no integra. Aunque también podría partir la relación con el resto de la coalición, generando dos vías opositoras y “licuando” el poder del voto antikirchnerista de Córdoba.
El antecedente inmediato a esta situación fue la elección de 2019, donde Mario Negri y Ramón Mestre presentaron listas separadas confundiendo a los votantes y sirviendo en bandeja una paliza histórica por parte de Hacemos por Córdoba. Y ese fantasma podría volver a sobrevolar en caso de que el impulso radical esté dispuesto a romper.
Mientras tanto, desde el PRO están atentos a los movimientos y en busca de solidificar la postura de un Luis Juez que parece encaminado a competir. Habrá que ver si el poder de disuasión del partido porteño y sus halcones nacionales pueden vencer la inercia que la UCR quiere tomar rumbo a 2023.