En la charla que brindó, el periodista Diego Cabot explicó que cuando Baratta fue excarcelado y pidió los cuadernos de vuelta, los periodistas accedieron porque “del otro lado hay gente con mucho dinero y pocos escrúpulos”. Sin embargo, sabían que estas pruebas iban a desaparecer porque “fueron escritos para extorsión o cobertura”.
La otra versión y la causa de Dolores
Como suele ocurrir, hay dos versiones de esta historia. Si bien desde el sector oficialista se destaca el rol de la Justicia en el avance de la causa, la oposición (sobre todo desde el kirchnerismo) habla de ciertas irregularidades en la misma, persecución judicial y presos políticos.
De hecho, el fiscal de la causa de los cuadernos fue salpicado por una causa por espionaje ilegal y extorsión a cargo de otro juez, Alejo Ramos Padilla, juez federal de Dolores, algo que pone en peligro la causa conocida de los cuadernos de las coimas. Por no presentarse a declarar luego de seis llamados a indagatoria, el fiscal Stornelli fue declarado "en rebeldía".
Esta causa comenzó con una denuncia de extorsión por parte del empresario agropecuario Pedro Etchevest, que dijo que el supuesto abogado Marcelo D'Alessio le pidió dinero a cambio de no involucrarlo en la causa de los cuadernos. Este polémico personaje se jactaba de tener una estrecha relación con el fiscal Stornelli.
Además, el juez Alejo Ramos Padilla había notificado a Claudio Bonadio de que era un imputado en la causa D'Alessio y lo invitó a declarar, cuando el juez le exigió explicaciones sobre la acusación, Ramos le dijo que había sido "denunciado en 2 oportunidades" por querellantes.
"Para ser claro: si Vuestra Señoría considera que existe el grado de sospecha suficiente previsto por el Código Procesal Penal y que posee en el expediente las pruebas pertinentes, deberá cursarme forma citación de acuerdo a las normas de rito que así lo disponen, oportunidad en que haré lo que entienda que por derecho corresponde", respondió Bonadio.
Un año después de la publicación de la investigación de Diego Cabot, la causa de los cuadernos sigue inconclusa y Claudio Bonadio aún no la elevó a juicio. De los 174 procesados, 71 - entre ellos CFK- tienen confirmación de la Cámara Federal de Apelaciones, lo que los deja a un paso del juicio oral. En tanto que los 103 procesados restantes - entre los que están los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López, Fabián de Sousa y Osvaldo “el bochi” Sanfelice, detenidos en el marco de otras causa- aguardan la resolución del tribunal de alzada.
La clave de la causa fue el rol de los muchos "arrepentidos", imputados colaboradores que brindaron nueva información sobre la causa al juez (desde la otra campana, se habla de presiones para que involucraran a determinados personajes en la causa, como la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner).