Desde la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires habían remitido el informe de la Dirección General de Asistencia Operacional sobre la geolocalización por AVL de los patrulleros en coordenadas específicas entre las localidades de Teniente Origone y General Daniel Cerri y sus adyacencias, del 30 de abril al 15 de agosto.
"Del análisis perpetrado se detectó un movimiento inusual y sospechoso del móvil patrullero Toyota Etios 20610, patente OMP 782, asignado a la Unidad Policial de Prevención Local (UPPL) de Bahía Blanca, y conforme se explicó las señales de GPS emitidas por ese patrullero darían cuenta de un recorrido efectuado el 8 de mayo varios kilómetros alejado de su rutina, más precisamente en cercanías del lugar donde se produzco el hallazgo el 15 de agosto... "En el punto más cercano a dicho lugar, a unos 800 metros aproximadamente, se habría detenido el móvil durante unos 35 minutos", señala el escrito de la fiscalía.
Se explica que el móvil “da un ‘salto’ de más de 10 kilómetros en apenas 41 segundos, para volver con otro ‘salto’ luego de 3 horas y 38 segundos al recorrido en apenas 28 segundos”.
Hay un dato que puede hacer levantar aun más las sospechas: ese mismo día del mes de mayo la policía Siomara Flores, que declaró haber llevado en su auto a Facundo desde Mayor Buratovich hasta Teniente Origone -es decir, entre la primera infracción que le labraron al joven por haber violado el aislamiento y la segunda- borró el WhatsApp de su celular.
Además del allanamiento a la comisaría, se dispuso el secuestro del patrullero para registrarlo y hacerle una pericia a su GPS, se incautaron los libros de guardia de la Unidad Policial de Prevención Local de Bahía Blanca donde surjan los movimientos y los agentes que prestaron servicio o tenían asignado el móvil el 8 de mayo y se ordenó también el estudio los teléfonos celulares de dichos efectivos de la Policía.
Esa mañana, en el predio de la ex ESMA, donde se realizó la autopsia, los abogados de la madre de Facundo Castro habían adelantado movimientos en la causa que significarían un giro en la actitud del fiscal. “La enorme cantidad de prueba está orientada a la desaparición forzada, es un hecho. El fiscal se despertó”, dijo Luciano Peretto, uno de los letrado que representa a Cristina Castro.