Sin embargo, celebró la decisión final del Tribunal. "Aún así celebramos este fallo de CSJN que finalmente deja firme las condenas y ratifica que lo que sucedió en nuestra ciudad constituyó un atentado", remarcó Ferrer.
En cuanto a los acusados, la firmeza de la condena recayó sobre ellos, luego de haber apelado el fallo. Se trata de los militares retirados Jorge Antonio Cornejo Torino (director de la fábrica), Carlos Franke (director de producción) y Edberto Gónzalez de la Vega (director de Coordinación Empresaria), quienes recibieron 13 años de prisión domiciliaria, y Marcelo Gatto (jefe de producción mecánica) quién recibió 10 años.
El 19 de diciembre de 2017, la Cámara de Casación había confirmado las condenas. Ese hecho generó expectativas en su momento, por la posibilidad de que el ex presidente en ejercicio de sus funciones en el momento de las explosiones, Carlos Saúl Menem, fuera juzgado por las explosiones.
En lo que respecta a las detonaciones, la investigación confirmó que se debieron a un incendio provocado intencionalmente en la fábrica, y programado a tal fin. De este modo, los involucrados destruyeron toneladas de evidencia en cuanto a la causa del tráfico de armas.
Los movimientos irregulares en los alrededores de la planta, además del ingreso de personas ajenas a la actividad regular, determinaron que se trató de una explosión fríamente calculada. Incluso se determinó que más de la mitad del armamento del inventario no se encontraba en el lugar, antes de la explosión, lo que confirmó el uso de la fábrica para vender ilegalmente armas al exterior.
Cabe recordar que Menem había sido inicialmente absuelto por la causa de tráfico de armas, para más tarde ser condenado y absuelto nuevamente por la Corte Suprema. El deceso del ex mandatario fue el punto final en la investigación de su responsabilidad.
Las detonaciones que arrasaron la ciudad comenzaron alrededor de las 9 a.m del día viernes 3 de noviembre de 1995. En ese momento, la ciudad se encontraba en plena actividad comercial y escolar, con todo el mundo en la calle, cuando de repente una nube de humo seguida de una detonación se pudieron percibir en el horizonte.
Segundos más tarde, las esquirlas de las bombas que se encontraban almacenadas en la fábrica comenzaron a llover sobre la gente. Horas después de la explosión, el entonces presidente Menem llegó al lugar y brindó una conferencia de prensa, en la cual instó a los periodistas a transmitir la versión de que se había tratado de un “accidente”.
Días antes de la muerte de Menem, la Corte Suprema había dispuesto una revisión de su absolución, que quedó en la nada.