Están acusados -y por eso irán a juicio oral y público- del delito de cohecho pasivo cometido en 174 ocasiones. A Fernández de Kirchner, De Vido y López se los considera coautores; Clarens fue acusado en calidad de partícipe necesario.
Los empresarios que irán a juicio son los que están acusados de pagar las coimas. Entre ellos se encuentran Ángelo Calcaterra - el primo del ex presidente Mauricio Macri-, Aldo Roggio, Gerardo Ferreyra, Cristóbal López, Juan Chediack, Carlos Román, José Cartellone y Carlos Wagner.
Wagner, que fue presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, confesó como arrepentido haber armado con De Vido el sistema de cartelización de la obra pública. Esa estructura consistía en que las empresas decidían cuál de ellas ganaba las licitaciones y luego pagaban coimas a los ex funcionarios. La existencia del mecanismo fue avalada por José López en su declaración como arrepentido. Fue el financista Clarens quien aportó planillas con los pagos y cobros de las coimas y señaló a las empresas y a las personas involucradas. Explicó además que los desembolsos se realizaban en pesos que luego se cambiaban a dólares o euros y finalmente eran entregados en bolsos a Muñoz.
También fueron enviados a juicio los ex funcionarios de Vialidad Nacional -que era el organismo que realizaba los pagos a partir de los cuales se devolvían las coimas- Nelson Periotti, Sergio Passacantando y Sandro Férgola y también el ex subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Germán Nivello. Ellos deberán ir a juicio en tanto miembros de una asociación ilícita.