"Fueron a La Plata para ver dónde vivo, rastrearon el domicilio de mis padres, que son dos jubilados mayores de 70 años, y luego hicieron un seguimiento de mi auto”, detalló.
El periodista también indicó que desde el juzgado le hicieron escuchar audios donde los espías comentaban su presencia en los tribunales de Comodoro Py, e intentaban determinar qué jueces podrían ser fuentes para sus artículos.
"Intentaban cazar mis fuentes, con un eje en particular, que es lo que estaba publicando en ese momento que era el capítulo argentino del Lava Jato, con Gustavo Arribas (titular por entonces de la Agencia Federal de Inteligencia) y el primo de Macri Angelo Calcaterra”, relató Alconada Mon.
En marzo de 2018, Alconada Mon reveló que la Policía Federal de Brasil acusó Arribas de ser el beneficiario final de US$850.000 que recibió a través de una estructura montada para lavar dinero y evadir a través de sociedades "pantalla" y cuentas offshore.
Durante ese período también publicó que el primo del entonces presidente Mauricio Macri, Angelo Calcaterra, se encontraba entre los señalados en Brasil como protagonista del pago de sobornos a funcionarios kirchneristas, y reveló que un hermano del jefe de Estado, Gianfranco Macri, había blanqueado al menos $63 millones ante la AFIP tras la difusión de los Panama Papers.
"Esta no es la primera vez que me pasa, la diferencia es que esta vez todo quedó volcado en un expediente. Esto es un vicio del espionaje argentino desde hace décadas”, resumió el periodista del diario La Nación.
Según surge de los documentos que le mostraron en el juzgado, contó, “dos de los agentes de Inteligencia entraron a la Casa Rosada y uno de ellos se reunió con una colaboradora directa de Macri, Susana Martinengo”, y "mientras uno de ellos está reunido con esta asesora presidencial, el otro le manda el legajo 'Anaconda' por WhatsApp”.
Sobre el futuro de esta causa en relación al espionaje que sufrió, Alconada Mon indicó que “habrá que ver si los acusados al ser indagados cierran la boca o dicen que recibieron órdenes superiores”.
“El que aparece como máximo superior es Alan Ruiz, Director de operaciones especiales de la AFI, quien respondía a Arribas y Majdalani (la cúpula del organismo). Habrá que ver si se inmola o si dice que recibió órdenes”, manifestó el periodista.