El retiro de Gendarmería de la villa 1-11-14, primer reto para Aníbal Fernández
El designado ministro de Seguridad deberá resolver si las fuerzas federales permanecen o no en la ciudad
Aníbal Fernández tiene por delante un desafío que, quizá, aún no conozca: el retiro de la Gendarmería de la villa 1-11-14. La decisión del designado ministro de Seguridad en ese tema será la base de la relación con las autoridades de una insondable ciudad para el apetito electoral de la fusión del kirchnerismo y peronismo.
Pocos saben que un acuerdo de palabra -firma espiritual de efímero valor en la política local- entre funcionarios nacionales y porteños estableció un calendario de paulatino abandono de las fuerzas federales de las misiones en la ciudad.
En noviembre de 2022 no deberían quedar gendarmes en los alrededores del asentamiento en el bajo Flores. Plazo que aparece casi como un compromiso estratégico en la volátil escena gubernamental.
Sabina Frederic había aceptado esa salida ordenada y la Policía de la Ciudad -que debía tomar posición en seis puntos, según contaron fuentes oficiales- empezó a moverse de a poco en la zona para que el reemplazo no fuese dramático. Acelerar o no ese final del operativo federal queda en manos ahora de Aníbal Fernández.
"Respecto a eso, hubo una nota mal titulada en el diario La Nación que decía: 'El primer reto para Aníbal', pero el contenido dice otra cosa...", indicó Aníbal Fernández.
"La nota dice que, en un momento, la ex ministra Sabina Frederic acordó con la Ciudad una determinada situación, y lo que acordó Frederic, lo voy a respetar. Los pactos están para cumplirse", concluyó.
Aníbal Fernández asumió como Ministro de Seguridad