Resulta curioso que próximo al perímetro excavado hay una oficina del Ministerio del Interior, en el cruce de las avenidas Del Libertador y Bullrich, que resulta otra propiedad en peligro.
Hasta ahora la evacuación afectó al edificio directamente fronterizo con el terreno excavado, por consejo de directivos de la propia constructora Caputo, quien admitió el riesgo de la situación al corroborarse los daños en 4 columnas, gravedad que cualquier ingeniero civil conoce.
Nadie puede explicar cómo se autorizó construir 5 subsuelos para cocheras directamente sobre el lecho del arroyo Maldonado, tal como no se entiende cómo ahí fue autorizada durante décadas una estación de servicio de YPF. Todo el asunto de las autorizaciones de construcción se encuentra en entredicho.
Luego, la inexplicable ausencia de inversión suficiente de parte de la constructora, probablemente para ahorrar costos.
En concreto, debió apuntalarse las estructuras cercanas, y no se hizo. Así se pudo en riesgo la vida de muchas personas, además del impacto en el patrimonio, y no sólo de los ya evacuados.
Por indicación de Defensa Civil, se asignaron un equivalente a US$ 600 por piso, además de los gastos extras totales. Es evidente que no puede quedar así la situación, más allá del interés en que permanezca la crisis oculta por cualquier repercusión negativa en período preelectoral de la falta de control de agencias gubernamentales.
Debe recordarse que el siniestro ocurre a escasa distancia de la morada del propio jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien reside sobre la propia Avenida del Libertador.
La palabra que describe el ánimo de los vecinos que se comunicaron con Urgente24 es "indignación".