Lo cierto es que la agroexportadora quiso ganar tiempo con esta presentación ante la Justicia, para poder negociar el pago de su millonaria deuda. Finalmente, el juez Fabián Lorenzini dispuso que Vicentin tiene plazo hasta el 20 de noviembre para presentar una propuesta de pago a los acreedores.
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Los directivos de Vicentin, en problemas.
¿Qué pasa con la venta de Vicentin?
Hace un par de meses, mediante un comunicado, trascendió que 3 grandes cerealeras (Viterra, perteneciente al Grupo Glencore, ACA y Molinos Agro) manifestaron interés "no vinculante" de "evaluar la posibilidad de adquirir" hasta el 90% del capital de la sociedad "a través de la modalidad de capitalización". El 10% restante quedaría en manos de los accionistas, que quedarían fuera del manejo de la empresa.
En ese momento, el anuncio fue comunicado por la propia Vicentin, que aclara que la presentación “no requiere exclusividad alguna”, y que no significa que los interesados realicen “efectivamente una oferta vinculante”. Según este mismo comunicado, el grupo mayoritario de accionistas aceptó esta “manifestación de interés no vinculante”. Las cerealeras “tienen la vocación de evaluar la posibilidad” de adquirir una participación mayoritaria del capital de la sociedad “a través de la modalidad de capitalización”. Pero los interesados “también podrían evaluar” otra alternativa, como es la utilización de los activos de la sociedad bajo la modalidad de fazon, anteriormente mencionado.
Ahora, la agoexportadora expuso ante la Justicia mediante un escrito que "Molinos Agro SA (MOA) y Asociación de Cooperativas Argentina (ACA) realizaron una propuesta por la cual, cada una de dichas empresas, realizaría fazones desde el mes de marzo al mes de diciembre del año 2022, con un volumen minino de trescientas mil toneladas mensuales y un máximo de cuatrocientas mil toneladas mensuales, cada una de ellas, en la planta industrial, espacios de almacenaje y terminal de embarque de Vicentín SAIC, en la localidad de San Lorenzo".
Esto es importante porque significa que la compañía podrá seguir operando y evitará así el despido de sus trabajadores. Además, es un claro gesto de que las tratativas de la venta de Vicentin siguen en pie.