García Moritán y Kienast subrayaron que "es evidente el abuso político que cometen, porque incluso amenazó a la trabajadora agredida con meterla presa" y lanzaron: "Si usan esta asociación para amenazar gente y solucionar sus problemas personales, no deben recibir apoyo estatal. Que una asociación sea dirigida por una persona que concreta agresiones misóginas de extrema gravedad, resulta un mal ejemplo para la sociedad".
Además, también presentaron un proyecto de declaración para que se defina a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre como "persona jurídica no grata".
En ese sentido, solicitan que la Legislatura se expida y tome "medidas para que ninguna asociación futura, más aún una que trate sobre derechos humanos, sea utilizada como medio político para conseguir influencia y que la misma justifique el uso de amenazas y violencia".
Recordemos que José Schulman protagonizó días atrás un escándalo que lo obligó a renunciar a la Presidencia de la reconocida asociación de derechos humanos: insultó y le pegó a una mujer en la terminal de micros de Santa Clara del Mar, lo cual quedó registrado en las cámaras de seguridad.