De acuerdo a lo detallado por el periodista especializado, Rolando Barbano, "estos 4 chicos salían de entrenar, compraron un juguito, iban a su casa y de repente, en una zona complicada porque están a metros de la villa Zabaleta, se les cruza un Nissan color champagne que les corta el paso y se bajan 2 hombres con armas".
"La respuesta que tuvieron los chicos fue escapar porque creían que era un robo, a tal punto que quien conducía el auto, hijo de la dueña de ese auto, llama a la mamá y le dice: '¡Nos dispararon para robarnos, vengan a ayudarnos, mamá vengan que le dispararon a Lucas!'", contó el periodista en TN.
En cuanto a las sospechas que en este momento se están planteando, Barbano aseguró: "Lo que quiero marcar es esto: No podemos saber qué estaban haciendo exactamente estos 3 policías, pero sí sabemos qué hacen habitualmente algunos malos policías en este tipo de zonas".
"Lo que suelen hacer este tipo de policías en zonas como Barracas es merodear las villas porque saben que ahí hay mucho transito de adicto que entra, compra droga y sale. ¿Qué hacen los malos policías con estas personas que salen de comprar droga en un auto medianamente aceptable? Los cruzan y los extorsionan: 'Mirá, si no me das plata, te voy a armar una causa por tenencia de drogas porque sé que tenés droga o porque sé que venís de comprar droga o porque sé que vas a comprar droga y tenés plata'", añadió.
"Esto es una práctica habitual de los policías corruptos. Por eso, puede inferirse que detrás del asesinato de este chiquito había una actitud de los policías de no querer identificarse del todo, no estaban siguiendo protocolos, porque no estaban actuando como policías sino como delincuentes o extorsionadores", explicó Barbano.
El juez de Menores que estaba a cargo del expediente, Alejandro Rodolfo Cilleruelo, prohibió la salida del país a los agentes implicados en la causa y, simultáneamente, se declaró incompetente. De esta manera, el expediente pasará al fuero penal de mayores.
Los tres policías, que se encuentran detenidos, son el inspector general de la Policia de la Ciudad Gabriel Isassi, y los oficiales José Nievas y Fabian López.
Según informa el diario Página/12, Isassi habría estado vinculado a un ataque que sufrió, en 2016, la casa de los padres de Néstor Kirchner en Río Gallegos.
Según relató Cristina Kirchner en esa oportunidad, la casa de sus suegros fue violentada, a las patadas, en una clara señal de amenaza. Lo que llamó la atención fue que unos pocos días antes se producía un misterioso viaje de seis oficiales de la Policía Metropolitana, entre los que figuraba el inspector Isassi. En su relato, la expresidenta contó que los seis agentes fueron detenidos en el puesto control de ingreso a la ciudad, y cuando fueron consultados por los motivos de visita, dijeron que "estaban de paseo".
Ante la sospecha, los policías locales decidieron revisar el auto en el que viajaban Isassi junto a Leonardo Ariel Salazar, Juan Matías Pez, Ruth Elizabeth Vera, Sergio Sebastián Sequeira y Mariela Fernanda Centurión. Y recién cuando los agentes santacruceños hallaron una pistola Glock en el vehículo, los oficiales de la Metropolitana decidieron cambiar su discurso y se presentaron como agentes que viajaron para "hacer unas diligencias procesales de allanamientos".
"No sé si hicieron algún allanamiento. Lo que estoy segura, es que no vinieron de paseo", planteó, en aquel entonces, Cristina Kirchner.
Tal como informó Urgente24, el caso de Lucas González ya está siendo aprovechado por una buena parte de la dirigencia oficialista para pegarle a Horacio Rodríguez Larreta, tal como semanas antes había hecho el macrismo con el crimen del kiosquero Roberto Sabo.
El mismo uso político del que varios miembros del Frente de Todos se quejaron en campaña del que hacía la oposición, hoy la hace el oficialismo con la muerte de Lucas. Porque estamos en Argentina y lamentablemente la política siempre atraviesa cualquier suceso.