Por su parte, Alberto Fernández decidió suspender su viaje programado para este fin de semana a la Ciudad de México por la cumbre de la CELAC. Esto sólo demuestra que el Presidente no confía en las manos de quien quedará a cargo de su gobierno durante su ausencia: Ni más ni menos que Cristina Fernández de Kirchner, la vicepresidente.
¿Somos testigos de la ruptura del Frente de Todos como coalición? Si bien ambas partes parecen estar muy alejadas y enfrentadas entre sí, el oficialismo es consciente que esta hipotética separación no le conviene a nadie. Así que esta sería la peor opción de todas. Además, la misma CFK aseguró que no será como Julio Cobos, vicepresidente opositor a su mandato: "Duerman tranquilos los argentinos y las argentinas… eso nunca va a suceder conmigo".
Sin embargo, la gran pregunta es: ¿Cómo se puede gobernar con tanto fuego "amigo"? ¿Cederá Alberto Fernández ante las presiones de Cristina? Horas antes, el Presidente declaró a Página 12 que "no me van a obligar con presiones" pero, al mismo tiempo, aseguró acordar con CFK el recambio en su gabinete.
Resulta casi obvio que el Frente de Todos seguirá existiendo pero el debate subyace en si seguirá siendo un espacio político en el que se acordarán políticas y acuerdos bajo una misma ideología. Una cosa es convivir y otra muy distinta es la unidad.