Ese día, hace casi cinco meses, Brenda Uliarte le contó a su amiga Serena que había comprado un arma porque un ex la estaba acosando.
“Sí, tengo un fierro; lo compré porque mi ex está jede (pesado)”, le dijo. También le contó a su amigo Fran. “Tranqui, no va a pasar nada… es mío el fierro”. Tres meses después, el 4 de julio, Brenda le reveló a Agustina Díaz, su amiga agendada como “Amor de mi vida”: “Voy con el fierro y le pego un tiro a Cristina… me dan los ovarios para hacerlo … el tema es cómo porque la vieja tiene seguridad”, dicen los mensajes que reposan en la causa y a la que tuvo acceso el portal Infobae.
Luego, el 5 de julio, Brenda charla con otro contacto llamado “Nacho” y dice: “Para limpiar Argentina hace falta que corra sangre… de poder, se puede; hay que encontrar la manera”. Y, sobre la idea de un sicario, añadió: “No necesito pagarlo, yo puedo serlo (hacerlo)... Sé usar un fierro, no soy francotiradora, pero algo es algo… Hay que encontrar un hueco, ser estratega”. Ese contacto le recomendó que no lo hiciera.
Luego, el 27 de agosto fue el primer intento de asesinar a CFK, pero el plan fue abortado rápidamente: “Al pedo que vengas… No va a salir… Ya se metió (por CFK) adentro”, dice un mensaje que Brenda le envió a su novio.
Finalmente, el plan se ejecutó el 1 de septiembre, atentado que afortunadamente falló.