El canciller sostuvo que hubo un trabajo muy importante de la cancillería nacional ubicada en el país presidido por Trump para que se haya dado marcha atrás con el anuncio del pasado 2 de diciembre.
Desde ese día, el sector empresario en conjunto con la Cámara Argentina del Acero venían manifestando su preocupación. De hecho ésta última el jueves 23 de enero expresó en sus redes sociales su descontento y publicó que con la medida se modificaban las condiciones actuales del comercio en el marco de la Resolución 232. "La siderurgia argentina cumple con el cupo establecido oportunamente de acuerdo con las condiciones propuestas por el gobierno de los Estados Unidos; dicho cupo representa 180.000 toneladas de acero argentino , principalmente productos tubulares de alto valor agregado", sostuvieron.
En su momento, Trump había argumentado la imposición del arancel por el perjuicio de los agricultores estadounidenses debido a la gran devaluación que sufrió la moneda argentina en el último tiempo. En ese sentido ,resolvió la restitución de la inmediata de los aranceles de importación del aluminio y acero que Argentina envie a los Estados Unidos. No obstante, su anuncio tan sólo 8 días antes de la asunción del presidente Alberto Fernández generó la creencia de que se trataba de una clara señal de enemistad para con el nuevo gobierno.
Finalmente, la medida no será aplicada a este país y Solá lo celebra."Para nosotros significaba una enorme perdida de puestos de trabajo y nos preocupaba muchísimo", señaló.
El impacto que podría haber tenido el cobro del arancel iba a ser muy grande. A diciembre de 2019, este tipo de exportaciones acumulaban más u$s 520 millones.
Si bien lo que más exporta argentina es aluminio con la compañía Anuar como estandarte, el acero también representa una fuente importante de exportación. En ese sector actúan Teneris, Ternium-Siderar, Acindar y Gerdau.
En definitiva se trata de una nueva excepción que el gobierno de los EEUU concede a la Argentina en el pago del impuesto. En mayo de 2018, había acordado con Mauricio Macri la cancelación de los aranceles de los dos productos para luego, 19 meses después y con nuevo gobierno, volver a exigirlo.
Vale decir, la decisión abarca los productos derivados tanto del acero como del aluminio cuyo costo represente mínimamente dos tercios del costo total de los materiales del articulo derivado.