Años después resurge la idea de los noventa, posiblemente con indudables cambios dadas las realidades que no son aquellas pero que, hoy como vamos, servirían para marcar otro camino, con propios y ajenos que adhieran sin que les toquen los recuerdos.
De avanzar casi con seguridad volverán los poderosos debates que se escucharon en los 90, interminables en todo sentido.
La Constitución de 1994 contemplaba en su Artículo 124.- Las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines y podrán también celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las facultades delegadas al Gobierno federal o el crédito público de la Nación; con conocimiento del Congreso Nacional. La ciudad de Buenos Aires tendrá el régimen que se establezca a tal efecto. Detalles a los que se accede al visitar http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/804/norma.htm
Tal vez el fundamento que nutrió a las provincias sobre el dominio originario de los recursos naturales para acordar préstamos e inversiones internacionales que dieron bajos resultados o ninguno. Contra esto las provincias eligieron seguir dependiendo de la Nación en lugar de crecer por ellas mismas.
Pero la margen del cuadro de situación, pos pandemia nada despreciable que va a futuro, el ministro de Desarrollo Kulfas les adelantó a los empresarios que volverán a impulsar los créditos a tasas de 24% apalancados por garantías oficiales, pese a que tendrán que ampliar los fondos estatales para lograr el apalancamiento. Hoy llegaron al límite.
En eso también está trabajando el Banco Central (BCRA), indicaron fuentes oficiales serían créditos más amplios y no servirían sólo para pagar los salarios de los trabajadores. "Podrían también cubrir el pago del aguinaldo", arriesgó un funcionario.
Esta opción alienta también la evidencia de que las ayudas como el ATP implican un costo para las arcas oficiales que llegó a un techo, recordemos que en mayo el gasto se duplicó respecto del mismo mes del año pasado, mientras los ingresos cayeron en términos reales.
Kulfas les sumo esperanzas a los empresarios, les adelantó que trabaja en la vuelta del llamado decreto 814, esquema que otorga beneficios impositivos (sobre las contribuciones patronales) a las economías regionales y, sobre todo, a algunas importantes compañías del interior del país. Desarrollo Productivo tiene un plan llamado "Industrialización federal", que incluirá esa restitución.
Eso hace presuponer un programa completo de incentivos -pos-pandemia mediante- que llegaría acompañado con otras medidas para el sector productivo. Aún faltan los detalles y los alcances geográficos.