El hecho se produjo en horas de la madrugada del domingo, cuando efectivos policiales de la comisaría tercera irrumpieron en una vivienda y, entre golpes, detuvieron y trasladaron a cuatro personas -dos mujeres y dos varones- y agredieron a otra mujer que estaba en la vivienda.
"Queremos decirles que no vamos a tolerar la impunidad. No vamos a tolerar que estos hechos pasen desapercibidos ni que vuelvan a ocurrir. Seguimos trabajando para el esclarecimiento de los hechos y la garantía de justicia", advirtió Zalazar.
Y agregó: "Repudiamos este accionar ilegal, violento y arbitrario, de integrantes de la policía que nada tienen que ver con el compromiso que lleva adelante el gobierno y la policía misma con el estado de derecho y las garantías de los derechos humanos, así como también repudiamos todo tipo de violencia".
A su vez, la funcionaria aclaró que el equipo perteneciente a la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros se hizo presente en el domicilio “con la finalidad de contener psicológicamente a las víctimas, asesorarlas y orientarlas legalmente en cuanto a la reivindicación de sus derechos vulnerados, promover el acceso a la salud solicitando ambulancia y acercándolas al servicio del Hospital Perrando articulando con el Ministerio de Salud y la Justicia”.
Además, el Estado también será querellante en la causa “para esclarecer los hechos y garantizar que se haga justicia por las víctimas. El equipo continúa en contacto con la familia para generar una intervención integral y darle acompañamiento en todo momento”, finalizó Zalazar.
En el caso, interviene el Órgano de Control Institucional (OCI) de la policía, junto a la Fiscalía de Derechos Humanos.
Recordemos que en Chaco se desató un gran escándalo tras la difusión de un video donde se ve la violenta agresión de los policías a la familia de la comunidad Qom.
"No solo les pegaron. También hubo balas y tortura. Y abuso sexual", disparó la Revista Cítrica con el video donde se muestra parte de la agresión.
"La agarraron del cabello a mi hija y la arrastraron y entre seis policías agarraron a mi hija y a mí. El oficial Antonio Fernández me pegó con la 9 milímetros en el rostro", relató Elsa, la señora que vive en la casa donde entró la policía.
"Y después entraron a agarrar a mi sobrino y le pegaron contra la pared. Ahora está todo desfigurado. Y después agarraron a mi hijo, que no estaba en ese momento en la casa, venía de la casa de su papá”, agregó Elsa.
En tanto, Daniel Rolón, integrante del Comité Provisorio Indígena por la pandemia, contó a dicho medio que también abusaron de las chicas: “A los chicos los molieron a palos. Y a las chicas es irreparable lo que le hicieron, todavía no se animan a contar, solo lloran y tiemblan”.